“El Consejo institucionalizó el diálogo político en la Ciudad”
?Aquí no hay interpretaciones extrañas sobre los cruces que se dan en el Consejo Económico y Social (CEyS) porque el diálogo político está institucionalizado. No hay miedo a una ?foto? inconveniente que dé lugar a suspicacias. Se sientan la Adeba, de Jorge Brito, con la CTA, de Carlos Chile, para hablar de vivienda o de empleo, y a nadie le parece extraño?, asegura Sergio Abrevaya, titular del flamante CEyS, un órgano plural de consulta pública y participación cívica, que había sido creado en 2009 pero que, por falta de reglamentación, recién este año pudo entrar en funcionamiento.
A los 48 años, este abogado y mediador que, como tantos otros progresistas de la Ciudad, busca un espacio de centroizquierda amplio, después de haber sido legislador de la Coalición Cívica, está entusiasmado con que el organismo colegiado que dirige esté integrado por las ?cabezas? de 26 entidades empresariales, sindicales, políticas, religiosas, consejos profesionales, universidades y distintos organismos económicos y sociales representativos de la Ciudad.
?Podría haber venido un representante de Viviani (secretario general de la CGT), pero al CEyS lo integra Viviani en persona. O un representante de Brito (el banquero titular de Adeba), pero está Brito. Esto le da a este consejo un brillo inusitado, y mucha fuerza a la hora de hacer recomendaciones?, se entusiasma.
Se trata de un organismo contemplado en el artículo 45 de la Constitución local y reglamentado por la Ley 3.317, que se presentó en sociedad el 8 de mayo y ya concretó dos reuniones. En los primeros tanteos, se habló de cómo debería encararse una reforma en la educación media y de ese karma que ataca a todos los gobiernos porteños: la vivienda.
?Se habló de vivienda de un modo que la política partidaria, siempre urgente, no trata. Por ejemplo, la discusión giró en torno a esta pregunta: ¿cuánta gente soporta Buenos Aires? Es decir, se habló de las posibilidades de una política de vivienda en el largo plazo, pero también atada a la realidad laboral. Mucha gente de bajos recursos viene a vivir a los asentamientos porque trabaja en Buenos Aires y no puede gastar dinero, del poco que gana, en trasladarse. Esta es una realidad a contemplar en cualquier política de vivienda, que desde ya no existe hoy.?
?Suena lindo en lo teórico o lo discursivo, pero ¿no se corre el riesgo de que sea un organismo meramente testimonial?
?Bueno, depende, si nosotros aquí en el CEyS analizamos una determinada medida o evaluamos una política y formulamos una recomendación al Ejecutivo o a la Legislatura, que esté avalada por Carlos Accaputo, de la Pastoral Social; por el presidente de Amia, Guillermo Borger; por el del Centro Islámico, Fabián Ankah, y por los decanos de Sociales de la UBA, Sergio Caletti, y de Económicas, Alberto Barbieri, es obvio que ese documento va a tener mucho peso político. Aquí se dan cruces impensables, y esos cruces están institucionalizados. Es el lugar para sentarse a conversar, sin miedo a la ?foto? complicada. Y a conversar de cosas útiles.
?¿Por ejemplo?
?Brito (Adeba) hablando con Chile (CTA) de vivienda, como sucedió el otro día. Tampoco hicimos tantas reuniones, vamos por la segunda. Pero ya salió otro tema, que tampoco se había tocado. Analizando el perfil productivo de la Ciudad, nos dimos cuenta de que Buenos Aires concentra medio millón de alumnos de grado y de posgrado en las universidades (públicas y privadas), entre extranjeros, estudiantes del interior y gente que vive en Buenos Aires. Ese número de personas mueve una fortuna, en términos de producto, y habría que pensar una política destinada a ese sector, que ni sabíamos que existía.
?Vamos a la política partidaria. ¿Sigue estando en la Coalición Cívica?
?Si la Coalición Cívica va hacia el lado del FAP, estoy en la CC. De lo contrario, no. Mi idea es formar un espacio junto con el radicalismo y el socialismo.
?¿Y con Pino no?
?Ah, claro, Pino también. Me lo había olvidado? Bueno, lo importante es que no nos vuelva a suceder lo de la última elección. Se trata de espacios que no piensan tan distinto como para ir separados.
?¿Y Carrió no quiere ir para ese lado? Porque ya me perdí con las idas y venidas de Lilita.
?Bueno, yo también. La verdad es que no sé para qué lado quiere ir la gente de ARI-Coalición Cívica. Un día Carrió parece querer confluir en esta gran alianza de centroizquierda en la Ciudad y, al otro día, se arrepiente. No sé adonde irán ellos; sé donde estaré yo.
?¿Y por qué no terminan de concretar ese acercamiento del que todos hablan? ¿Problema de egos abultados?
?El punto, para mí, es la disolución de la UCR como gran partido nacional que cobijaba a distintas expresiones dentro de un mismo paraguas. Eso lo ha complicado todo.
?Usted habla de alternativas de centroizquierda, progresistas. Sin embargo, por fuera del conglomerado oficialista, la figura más exitosa es la de Macri, que no es justamente un progresista. ¿No estaremos ante una sociedad pendular que oscila entre centroizquierda y centroderecha, como sucede en algunas democracias europeas? ¿Eso no atenta contra una alternativa por centroizquierda al Gobierno?
?De tu pregunta se deduce que el kirchnerismo es de centroizquierda, y la verdad es que no lo es. Este gobierno ha construido o impulsado un capitalismo conservador de consumo, donde es muy fácil comprarse un LCD en 48 cuotas sin interés, pero imposible acceder a una vivienda. No ha distribuido ganancias ni tampoco ha creado una infraestructura de transporte y de energía que trascienda a este gobierno. Solo ha generado subsidios para viajar barato, sin ningún cambio estructural que beneficie a los que menos tienen. Pan para hoy, hambre para mañana.
?¿Tiene razón Moyano?
?Independientemente de él, su planteo sobre ganancias es correcto. Tiene razón: así como está, Ganancias es un impuesto regresivo porque está agarrando una franja de clase media, que no es rica ni mucho menos. Por otro lado, tenemos el IVA, que pagan los que menos tienen. Un impuesto regresivo también. Me pregunto dónde está el progresismo K.
?Una buena y una mala de Mauricio Macri.
?Una mala: su falta de política de vivienda. Una buena: su gestión de cultura y la intención de reordenar un poco el tránsito.
?¿Los créditos del Ciudad también le parecen malos?
?No, eso me parece bueno. Pero insuficiente.