Tras los pasos de Fanny
La vida de Fanny Navarro tuvo tantos contrastes y vicisitudes que hubo que crear un ambiente especial para retratarla con respeto y poesía. Tal es el caso de este melodrama radioteatral de primerísima línea. Para tal fin se necesitaba de una actriz versátil y de probada sapiencia, incluso en el canto. María Merlino es exacta para encarnar a una princesa peronista que tuvo su auge y caída en pocos años. Amante de Juan Duarte e íntima de Eva, la vida de Fanny es plasmada a través de múltiples recursos como el del radioteatro en vivo o las canciones interpretadas por la maravillosa voz de Merlino.
Ubicada en los 40, el vestuario es fundamental para la creación de época: colores, telas y vestidos que le van a la perfección al personaje. La escenografía, práctica y móvil, forma un tándem indisoluble con una iluminación ajustadísima.
El texto, rico y bello, conformará con la actuación de Merlino uno de esos momentos emotivos y delicados que puede brindar un teatro de calidad.
Por su parte, Joaquín Segade se destaca con la música en vivo y con efectos sonoros, ambos fundamentales para la puesta. Con un aura de calidad artesanal, el texto desgranará la vida de una mujer a la que el éxito le vino demasiado rápido y que cuando quiso ver dónde estaba parada, aquel ya se había ido. En el marco del primer peronismo, la vida de Fanny creció, iluminó, brilló y también se extinguió con la fuerza de una supernova efímera en sus cimientos. Pero ojo, no es una historia de vida construida a partir de datos y fechas sino a través de detalles y vivencias de Fanny, en una visión lúdica y sensible.
La emoción se entremezcla con el humor de una puesta que toma a todos los públicos que la contemplan: los más grandes recordarán viejos tiempos; los más jóvenes verán un universo conocido pero bajo otro prisma. Íntima y de potente sensibilidad, Qué me has hecho, vida mía es disfrutable de principio a fin, constituyéndose en una de las mejores puestas del año.