Publicado: 25/10/2012 UTC General Por: Redacción NU

Autopistas peligrosas

No hay cifras oficiales, pero a partir de las fuentes que consultó NU, se puede concluir que cada dos días ocurre un hecho delictivo en las trazas que unen la Ciudad con el GBA. Un universo de piratas del asfalto, zonas liberadas y bandas mixtas.
Autopistas peligrosas
Redacción NU
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En la crónica policial de todos los días se observa con pasmosa naturalidad el aumento de robos y hechos ilícitos en las autopistas porteñas, especialmente en sus entradas y salidas. Pero este auge de modalidad delictiva no solo afecta a las autopistas porteñas, sino que es un mal que se extiende a las que conectan la Ciudad con los principales distritos del conurbano, la zona norte de la provincia de Buenos aires y la capital provincial, La Plata. Aunque no existen estadísticas oficiales, ni nacionales ni del Gobierno de la Ciudad, Noticias Urbanas consultó a varios jefes de la Policía Federal Argentina (PFA) y de la Policía Metropolitana (PM), así como también a jerarcas de la Policía Bonaerense, y pudo llegar a la conclusión de que cada dos días sucede algún hecho delictivo en las autopistas.

La polémica desatada en torno de las cifras de la inseguridad hizo que la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, manifestara que el delito en la Capital Federal había descendido, lo que originó que desde Propuesta Republicana (Pro) salieran a cruzarla y a tratarla de ?mentirosa?, ya que según los funcionarios macristas el delito había subido y llevó a que desde el gobierno que encabeza Mauricio Macri se creara, el 27 de septiembre, el Observatorio Metropolitano de Seguridad Pública. Ante la falta de datos actuales y confiables sobre la inseguridad, Macri decidió crear el Observatorio, un organismo que producirá informes estadísticos sobre los delitos que ocurren en la Ciudad con base en la información que aporten organismos oficiales, judiciales, universidades y ONG. La convocatoria es tan amplia que también incluye a las fuerzas de seguridad nacionales, a pesar de que vengan ocultando sistemáticamente los datos sobre el aumento del delito en la Capital Federal.

?Por los procedimientos que realizamos y por el tipo de robos que se producen es evidente que en principio están actuando en las autopistas grupos muy organizados de piratas del asfalto. Luego, existen bandas más pequeñas que abordan a los conductores en las bajadas o subidas de las autopistas para robarles dinero u objetos de valor, en algunos casos; los menos, son para secuestros exprés, en los cuales recorren cajeros automáticos con la víctima para sustraerle efectivo, y en otros casos se trata de robo de automotores, directamente. Es muy común que se arrojen tuercas o tornillos sobre el parabrisas del conductor para obligarlo a detenerse. También hay casos extremos, como los que ocurren cerca de ciertas villas muy peligrosas, especialmente en las bajadas o accesos, en los cuales una persona directamente se para en medio del camino con un arma, apuntando al conductor. Si la víctima no se detiene, sufre las consecuencias de los disparos. Ya sucedieron hechos en donde el conductor no quiso detenerse y resultó herido de bala?, le explicó a este medio un importante comisario de la PFA.

Lo que los uniformados no señalan es que existe una cierta complicidad policial para que este tipo de robos se produzcan. ?Existen ciertas zonas liberadas en donde los ladrones actúan con una libertad demasiado sospechosa, ya sea para abordar a los conductores particulares como para asaltar a los distintos camiones con valiosas mercaderías. Si los procedimientos de seguridad y los controles vehiculares funcionaran como debieran, estos hechos se reducirían considerablemente. Por eso llama mucho la atención que, en vez de disminuir, aumenten y se repitan muy a menudo?, le manifestó a NU un comisario mayor retirado de la Federal.

Que los robos no son al voleo lo demostró el hecho ocurrido la semana última, cuando tres vehículos interceptaron un camión repleto de alrededor de 110 computadoras portátiles MacBook Air, redujeron al chofer y a los custodios y se llevaron el rodado. Esto ocurrió a plena luz del día y bajo la mirada de cientos de personas. El monto de lo robado asciende a los 250 mil dólares. El vehículo provenía del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y, cuando transitaba por la autopista 25 de Mayo (Capital Federal) a la altura de la calle Colombres, fue interceptado por los asaltantes. ?No fue un hecho al voleo, sabían lo que hacían y eran profesionales?, fue lo primero que atinó a decir uno de los gerentes de la empresa luego de enterarse de lo sucedido. Lo más sorprende de las palabras de esta persona es lo que dijo a continuación: ?Llevo 23 años en este negocio y por fortuna tenemos un plan B. Sabemos que estamos en la Argentina y de la situación de inseguridad. Por eso dividimos el cargamento en dos y podemos entregar las computadoras. No pusimos todos los huevos en una canasta?, precisó el empresario. Las palabras de este hombre dejan al descubierto que este tipo de robos en las autopistas no son aislados y, por el contrario, son frecuentes.

Acá queda al descubierto que en la mayoría de estos hechos existe cierta complicad policial, ya sea para liberar la zona, para datear sobre el cargamento que llevan los camiones o porque las bandas de piratas del asfalto en muchas oportunidades son mixtas, es decir, están integradas por policías y ladrones, según señaló a NU un directivo de una agencia de seguridad que se dedica a brindarles seguridad a los camiones de una importante firma extranjera.

La piratería del asfalto aumentó un 25 por ciento desde 2011, según las cifras obtenidas por la Mesa Interempresarial de Piratería de Camiones, que identificó 1.628 atracos con esas características en el lapso de un año a partir del 1 de agosto de 2011. Esa Mesa Intersectorial está integrada por representantes de compañías logísticas, firmas de seguridad, aseguradoras y propietarios de la mercadería transportada.

El rubro más atacado es el de los alimentos. En la Ciudad se produce el 22 por ciento de los asaltos de piratas del asfalto.
Siguiendo con los datos de la Capital Federal, existen dos lugares álgidos en las estadísticas de inseguridad que están delimitados por la subida de la autopista 25 de Mayo que se encuentra en Paseo Colón y que conecta rápidamente con la provincia de Buenos Aires, por lo cual los asaltantes la eligen para poder escapar más rápido de la metrópolis a territorio bonaerense, y el otro es la bajada que existe en la 9 de Julio cerca del famoso edificio en forma de rulo. Estos dos lugares son los más peligrosos y en donde con más frecuencia se suele asaltar a conductores particulares.

Otro de los lugares en donde la Metropolitana aumentó su personal fue en la zona de la autopista Illia, en cercanías de la Villa 31, por las crecientes denuncias sobre robos. Los datos obtenidos son concretos: los asaltos se expanden sin que pareciera haber una solución a corto plazo que los detenga o los haga disminuir. Como siempre, los afectados son los ciudadanos comunes. Y eso es demasiado grave.

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