Inspección confirma las quejas de los bailarines
En la causa que sigue el Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nº 1, Secretaría Nº 1, a cargo del Juez Vicente Cataldo, la saga del Teatro Colón tuvo otro capítulo, aunque con final abierto.
Una inspección judicial que se realizó este jueves determinó que los pisos de la sala de ensayo y del escenario no son aptos, y se sumarán las voces de peritos que certificarán la resolución. Para los integrantes el cuerpo de baile, la única solución inmediata es la contratación de una sala que resulte adecuada y les permita trabajar sin sufrir lesiones.
"La gente de Buenos Aires tiene que preguntarse por qué se usaron 120 millones de dólares provenientes del erario público y el teatro no está impecable", dijo a NU Maximo Parpagnoli, uno de los delegados del Colón que también confirmó que la situación en los talleres y en el centro de exposiciones "es deplorable y todos trabajan en muy malas condiciones".
Como si algo faltara, mañana, a las 13, vence la conciliación obligatoria entre los empleados del emblemático teatro y el Gobierno de la Ciudad y, de no surgir ninguna solución o respuesta favorable, los trabajadores confirmaron que "vamos a endurecer el conflicto".
"Lo único que pasa acá es que la basura que se barrió debajo de la alfombra luego de la pomposa inauguración está saliendo a la luz, por el grado de obstinación de los dirigentes", señaló Parpagnoli para finalizar.
Los trabajadores, tampoco descartan el dictado de una medida cautelar, mediante la cual se ordene la adopción de las medidas administrativas y técnicas pertinentes a los efectos de garantizar espacios con condiciones adecuadas para el ensayo y práctica de ballet a la totalidad de los integrantes del Cuerpo de Ballet Estable del Teatro Colón, como así también la garantía del desarrollo de las actividades artístico-culturales previstas para el año en curso.