Buenos Aires, a punta de pistola
Robos, secuestros, asesinatos y balaceras se reproducen una y otra vez a través de los medios. Así, las noticias parecen repetirse idénticas, día tras día, cambiando únicamente el nombre de la víctima, el monto robado o si capturaron o no a los delincuentes. En la calle se habla de inseguridad, se siente la inseguridad, se sufre la inseguridad. La Ciudad de Buenos Aires, como cualquier ciudad cosmopolita, es botín preciado, blanco fácil de numerosos hechos delictivos. Días atrás, la Procuración General de la Nación le puso números a la tan mentada inseguridad y, sobre los datos brindados por las fiscalías nacionales de los fueros de Instrucción, Circuito y Menores, informó que durante 2009 se iniciaron 1.949 causas por ?robo agravado en banda? en el territorio porteño (más de 5 hechos denunciados por día). El porcentaje de hechos delictivos que se denuncian e ingresan a la Justicia son apenas la punta de un iceberg que permite inducir la magnitud de los números negros, que son aquellos hechos no denunciados.
Los robos perpetrados por células organizadas podrían entenderse como uno de los escalafones más altos en la jerarquía de atracos. Si en un extremo de la cadena delictiva se encuentra el robo agravado en banda, en el otro, podría ubicarse la tenencia, portación y suministro de armas de uso civil (algo así como el inicio en la carrera delictiva a punta de pistola).
?En el Fuero Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad tuvimos un crecimiento del 32 por ciento en causas por portación y tenencia de armas. Es un dato alarmante. La conflictividad en la Ciudad de Buenos Aires viene creciendo de un modo sostenido. De los 30 mil expedientes históricos, llegamos a 60.600 en 2009, debido al incremento de causas penales y la litigiosidad en la Justicia de la Ciudad. Si no hubiéramos tenido gripe A, el número de denuncias hubiera sido aún más alto?, afirmó en diálogo con NU el fiscal General porteño, Germán Garavano.
Si bien los números de las fiscalías porteñas son muy inferiores a los recabados por las fiscalías nacionales (223 casos ingresados vinculados a armas de fuego de uso civil, contra casi 2 mil robos en banda), no se debe perder de vista que donde hay armas implicadas, generalmente se comprometen delitos más graves que la mera portación o tenencia, por lo que dichas causas tramitan en la Justicia con diversas carátulas. Pero tampoco hay que desconocer que, mientras los robos son denunciados mayoritariamente por las víctimas, las causas por tenencia, portación y entrega de armas de fuego de uso civil en la Ciudad son iniciadas por actas labradas por la Policía Federal.
Little horse, el far west porteño
Según las causas por delitos transferidos de la Nación a la Ciudad, ingresadas en las fiscalías porteñas, las amenazas encabezan el top ten (9.061 causas). Le siguen las denuncias por daños (3.373 causas), usurpaciones (1.158 causas), incumplimiento de deberes de asistencia familiar (480 causas), violación de domicilio (419 causas), cerrando el ranking, en el décimo puesto, las exhibiciones obscenas (119 causas).
Los barrios con mayores índices de conflictividad (ver mapa 1) son los que se ubican en el centro administrativo y comercial de la Ciudad (San Nicolás, Monserrat, San Cristóbal, Balvanera, Recoleta, Almagro, Retiro y Constitución). También la zona de Villa Lugano reproduce, en números altos, niveles de conflictos con la ley. Pero si de causas vinculadas a armas se refiere, este mapa se modifica curiosamente. En el centro geográfico de la Ciudad, más precisamente el barrio de Caballito, se ubicaría la zona más caliente, en lo relativo, justamente, a causas con armas. Lugano, La Boca, Retiro y toda la franja que bordea la avenida General Paz, según el mapa que grafica la distribución de causas judiciales por tenencia y portación de armas de uso civil (ver mapa 2), se encuentran en el nivel más bajo de conflictividad. Entonces, si al mapa lo leyera un extranjero que desconoce de zonas liberadas, de villas y barrios peligrosos, de las vías de ingreso a la Ciudad y escape hacia territorio bonaerense, podría inferir que Núñez, La Boca, Villa 31, la ribera del Riachuelo en Barracas y Lugano son los lugares ideales para vivir en paz y lejos de armas ilegales.
Estos datos, entre muchos otros, fueron remitidos por el Ministerio Público Fiscal porteño a funcionarios de áreas sociales y de seguridad de la Ciudad y la Nación. ?Esta información es una herramienta útil para desarrollar políticas de prevención. Nuestros informes tocan todos los delitos transferidos y se meten sobre los temas más conflictivos. Hay un mapa sobre casas usurpadas basado en más de mil denuncias?, describió Garavano. Y aclaró: ?La usurpación es más irregular, no podemos establecer una tendencia clara como ocurre con las causas por armas que están en marcado crecimiento. Pero es un número impresionante, toman toda la Ciudad, no están por zonas, las usurpaciones están distribuidas de acuerdo a la densidad poblacional?.
Cambio de hábitos
La Ciudad de Buenos Aires es cada vez más violenta, el crecimiento en las causas por amenazas o tenencia de armas así lo corroboran. Pero en la Justicia de la Ciudad no todos los números son negativos. En causas por armas, se elevaron en un 31 por ciento los casos llevados a juicio (más del 70 por ciento llegó a los tribunales antes de los 6 meses de iniciada la causa). Se incrementó considerablemente el número de denuncias realizadas al 0800-33-FISCAL, se redujo el tiempo para la elevación a juicio y se incrementaron los conflictos resueltos mediante métodos alternativos, como la mediación.
?Del primer semestre de 2008 al primer semestre de 2009 hubo una disminución del 32 por ciento en causas por infracción al artículo 111 del Código Contravencional (conducción con niveles de alcohol en sangre superior al permitido). También estamos muy satisfechos por el actuar de los fiscales en lo que es marchas y manifestaciones, ya que se lograron acuerdos y soluciones a diversas conflictividades. Probations, condenas y un montón de cosas bien concretas se obtuvieron de la gente que aceptó que violó la ley: desde organizaciones como Greenpeace, pasando por los sindicatos de taxis y la Sociedad Rural, todos han quedado involucrados en causas. Si después un juez considera que no se ha cometido un delito o una contravención, ya está en el ámbito de su decisión. La seguridad en la vía pública corresponde a la policía y no a los fiscales, así como las condenas corresponden a los jueces. Los fiscales no actúan en la calle, actúan en los tribunales, y en la mayoría de los casos los fiscales consiguieron condenas, probations y juicios abreviados. Antes, ni la policía ni la Justicia hacían nada. Hemos avanzado en esto?, subrayó el fiscal General de la Ciudad.
La salida a la calle de la Policía Metropolitana también podrá tener su impacto en los números de la Justicia. ?Para nosotros es muy importante que se sume una nueva fuerza. La Federal a veces tiene otras prioridades, diferentes a las nuestras, por lo que contar con una fuerza que se ocupe de la conflictividad cotidiana es muy importante. Los fiscales porteños hemos asumido nuevas competencias, esperamos que a esto se sume la transferencia de más delitos y en un futuro de toda la Justicia ordinaria?, resaltó Garavano, afirmando que la Justicia porteña ?le da mejor respuesta a los vecinos? que la Justicia nacional.
Y concluyó: ?A partir del ingreso de (Eugenio) Burzaco se están generando líneas de comunicación con la Policía Federal. Nosotros esperamos que las fuerzas trabajen de forma coordinada, más allá de las distintas competencias. Yo creo que estos primeros pasos que ha dado Burzaco son mucho más alentadores para generar un vínculo mejor con la Federal?.
La Policía Metropolitana tendrá su bautismo de fuego en la Comuna 12, que integran los barrios de Saavedra, Coghlan y Villa Urquiza (zona marcada con el nivel más bajo de causas judiciales vinculadas a tenencia de armas). Habrá que esperar para ver si la presencia de los nuevos y motivados agentes modificará la paz cartográfica tan celosamente custodiada. o