Ibarra y el kirchnerismo encaran los cambios en el gabinete
En el interior de la nueva coalición que ahora reina sobre la Reina del Plata aún resta por resolverse la conflictiva discusión de los espacios que van a ocupar los socios principales -ibarristas y kirchneristas- en la estructura del poder que resultará de las elecciones acaecidas el domingo último. Los socios minoritarios -socialistas y el ARI-, en cambio sólo podrán aspirar a conseguir cargos menores.
Si de Ibarra dependiese, sus nuevos amigos kirchneristas sólo recibirían por su aporte, la Secretaría de Obras Públicas que hoy ocupa Abel Fatala, pero ya debió flexibilizar esa postura luego de la presión que baja desde la Casa Rosada. "El trabajo conjunto no significa necesariamente la entrega de ministerios. Hay otros lugares en la estructura del gobierno, como por ejemplo las subsecretarías y las direcciones generales", manifestó al respecto un alto funcionario cercano al jefe de Gobierno.
Ibarra, además, se dispone a impulsar el reemplazo de las secretarías por ministerios. Esto le permitiría además entregar lugares con más "chapa" a sus nuevos e incómodos -a la hora de negociar- aliados peronistas.
Los cambios que comenzarán a discutir los miembros de la coalición no se producirían en el futuro inmediato. Ibarra, que de tan reflexivo que es para tomar decisiones, a veces peca de irresoluto, no está pensando en cambiar a sus colaboradores antes de un par de meses. Esa decisión sólo podría ser modificada si el conflicto superara los límites de la supervivencia. De lo contrario, se producirían recién en diciembre.
La cabeza de la negociación por el kirchnerismo será el actual jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández, que ubicaría en la cartera de Desarrollo Social a su ad-látere Héctor Capaccioli, que fue candidato a diputado nacional, no electo, en la lista que Claudio Lozano.
En cuanto a Miguel Bonasso, tenía la media palabra de Ibarra de que iba a recibir -para ubicar allí a alguien de su línea política- la cartera de Obras Públicas, pero otros voceros del kirchnerismo aseguraron que sería finalmente Alberto Fernández quien ubicaría en ese lugar a alguien de su confianza. El jefe de Gabinete de Kirchner también solicitaría la Secretaría de Descentralización y Participación Ciudadana, aunque sus colaboradores avizoran nubes de tormenta en este sector, ya que Ibarra está pensando en sentar en ese sillón al actual presidente de la bancada de Fuerza Porteña en la Legislatura, Marcelo Vensentini. Este último, por su parte, por ahora no quiere ni oir hablar de un espacio de la estructura gubernamental que hoy está en manos de su "enemigo íntimo" Ariel Schifrin, hoy diputado electo, un hombre que cambió de frente. Del Frente Grande saltó al kirchnerista Frente para la Victoria, de la mano de Alberto Fernández.
Una aliada inesperada que podría recibir un lugar en el gabinete de Ibarra podría ser "Kelly" Olmos, que fue primero precandidata a jefa de Gobierno por el menemismo y luego candidata a vicejefa con Gerardo Sofovich. Por estos días aspira a ocupar la secretaría de Gobierno y Control Comunal, actualmente a cargo de Silvana Giúdici, que el 10 de diciembre jurará como diputada nacional.
Además, podría haber una sorpresa. Se dice que Patricia Bullrich habría recibido del propio Aníbal Ibarra el ofrecimiento para ocupar el Ministerio de Justicia y Seguridad, en el que se incluirían los restos de la actual Subsecretaría de Seguridad y de la antigua estructura de la Secretaría de Justicia que ocupó alguna vez el bodeguero Facundo Suárez Lastra.
Carlos Campolongo, por su parte, podría ser el nuevo secretario de Cultura, siempre y cuando Jorge Telerman se resigne a tocar el timbre en la Legislatura y nada más, algo que no figura en sus planes. Existe el proyecto de otorgarle al calvo vicejefe de Gobierno electo la coordinación de un área que englobe a la Secretaría de Cultura y a la Subsecretaría de Turismo, entre otras.
En cuanto a los secretarios actuales del gabinete de Ibarra, correrían variadas suertes. Es posible que Alfredo Stern siga en su cargo, aunque eso no es seguro. Gabriela González Gass posiblemente sea designada en el directorio del Banco Ciudad. Silvana Giúdici y Ariel Schifrin asumirán, respectivamente, sus bancas en el Congreso nacional y en la Legislatura porteña. Jorge Telerman será el vicejefe de Gobierno. Roxana Perazza será la ministra de Educación, secundada seguramente por Daniel Bravo, un radical que apoyó a Ibarra. Eduardo Hecker seguiría en su puesto, en Desarrollo Económico. Eduardo Epszteyn también es candidato a seguir formando parte del gabinete, aunque exista la posibilidad de que el área que encabeza -Medio Ambiente y Planeamiento Urbano- sea absorbida por el nuevo ministerio de Obras Públicas. La secretaria de Hacienda y Finanzas, Marta Albamonte, que reemplazó a Miguel Pesce, uno de los arquitectos del paso sereno con que el gobierno porteño afrontó la crisis del 2001-2002, tendría asegurada su continuidad, ya que en los tiempos de Pesce fue la número dos de la Secretaría y conoce como pocos los vericuetos de esa difícil cartera.