A un paso de la ley de "Basura Cero"
La Ciudad podría tener su propia Ley de "Basura Cero" el próximo jueves 24, si los diputados aprueban el proyecto que ya cuenta con preferencia para ser discutido en el recinto y dictamen favorable de las comisiones de Presupuesto, Obras Públicas y Ecología.
El proyecto principal es del diputado Juan Manuel Velasco y cuenta con el aval de Greenpeace. Según la organización ecologista, la ley de "Basura Cero" colocaría a la Ciudad a la vanguardia de la moderna gestión de residuos sólidos urbanos, a la par de ciudades como Auckland (Nueva Zelanda), Canberra (Australia) y San Francisco (Estados Unidos).
"La Ley de Basura Cero promueve un cambio sustancial, disminuyendo la cantidad de basura enviada a los rellenos sanitarios en un 50 por ciento para el año 2012 y un 75 por ciento para el 2017, tomando como base los niveles enviados al CEAMSE durante el año 2003", sostuvo Juan Carlos Villalonga, directorpolítico de Greenpeace.
Buenos Aires genera diariamente entre 4 y 5 mil toneladas de basura que se entierran en los predios de la CEAMSE (Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del
Estado) en el conurbano provocando no solamente la contaminación del aire, el suelo y el agua, sino también un enorme despilfarro de recursos.
La ley establece metas que la Ciudad deberá cumplir para impulsar medidas que promuevan la prevención de la generación de residuos, la separación en origen en los
hogares, la recolección diferenciada, el reciclado y el compostaje posterior.
El proyecto contempla una modificación estructural del enfoque del problema de los residuos sólidos urbanos y prevé un cronograma de reducción de las cantidades de
residuos que se entierran en los rellenos sanitarios, con metas y plazos de cumplimiento obligatorio.
En el artículo primero del proyecto, se propone adoptar "como principio rector para la problemática de los residuos urbanos el modelo de "Basura Cero", una estrategia ya adoptada por numerosas ciudades en el mundo, que consiste "en la aplicación de programas integrados en un sistema global que incluye la maximización del
tratamiento y reciclaje de los residuos, la disminución de los desechos domiciliarios e industriales y la fabricación de productos paraser reutilizados o reciclados".
Además, el proyecto prohibe la incineración como método de tratamiento de los residuos urbanos, al menos hasta que se haya alcanzado la meta el 75 por ciento de reducción de la basura que se vuelca a los rellenos sanitarios, prevista para 2017.
En rigor, la iniciativa se denomina "Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos" y promueve, entre otras cuestiones, la instalación de plantas de compostaje
para tratar los residuos orgánicos y biodegradables de Buenos Aires, la sanción de una ley de envases que promueva la vuelta a las botellas de vidrio y la puesta en marcha de un programa de reciclaje y reutilización de materiales a escala urbana.