El Scioli que todavía no se cree Scioli
Va por las mesas hablando de Scioli como si él no lo fuera. Amable, campechano, de traje pero con esa actitud de ?hola amigazo? que tienen los peroristas de la primera hora. Saluda a periodistas y mozos con el mismo tono y se sienta en las mesas como uno más. Ahí, cuando solo se escucha el ruido de cuchillos y tenedores él se suelta un poco más y analiza la suerte de Unión Celeste y Blanco en la Ciudad de Buenos Aires. ?Yo creo que tengo chance?, dirá. Sólo o acompañado de una figura de renombre de otra fuerza es el misterio.
Si fuera por sus asesores, José ?Pepe? Scioli tiene todas las chances de ?hacer un buen papel en la Ciudad?. Él, sin embargo, no deja de buscar gente que le sume, y es en esa búsqueda es que más de una vez se ha reunido con la ex vicejefa y actual diputada PRO, Gabriela Michetti, con la ex funcionaria nacional Graciela Ocaña, y no deja de cruzarse con su hermano. ?Las charlas con Scioli nunca estuvieron cerradas?, dirá él en una charla digna de un loquero, pero haciendo referencia a su hermano.
Estilo Campo fue el lugar elegido por Francisco De Narvaez, Pepe Scioli y Daniel Amoroso para saludar a los periodistas por el año de trabajo. Cada quien hacia el sector que le interesaba se fueron moviendo con tranquilidad.
Dos teléfonos, un Blackberry y un I Phone, le sirven a Scioli para ir guardando fotos y reclamos que le acercan los porteños cuando recorre la Ciudad. A los periodistas le mostrará fotos del triste Parque Indoamericano unos días antes de la toma y contará detalles de aquellas visitas a las villas lindantes días antes, cuando punteros, vecinos y funcionarios le mostraron el lugar. También contará más de una anécdota que jura y perjura no utilizará como chicana de campaña.
Con Daniel Amoroso metido de lleno como jefe de campaña de De Narváez (emulando el rol que Alberto Pérez, hoy Jefe de Gabinete de Daniel Scioli tuviera en 2007), Pepe Scioli se perfila y se sabe la cara visible del espacio para pelear en la Ciudad, y nadie le discute ese lugar. Crítico fuerte de la gestión macrista, Scioli sigue caminando la Ciudad, allí donde el colorado De Narváez le pone locales, eso es, en casi toda la Ciudad.