Un banco porteño donde el tiempo vale más que el oro
?El tiempo es oro?, afirma el dicho popular y, asi como el metal precioso se atesora en los bancos, en la Ciudad de Buenos Aires se propone crear un ?Banco de Tiempo?. La iniciativa del legislador Oscar Moscariello busca generar una red de intercambio voluntario de tiempo entre vecinos que desean dar, recibir y compartir su tiempo con otros habitantes de su Comuna.
Personas que requieren ayuda o que ofrezcan su compañía, vecinos con ganas de compartir su tiempo e intereses con otros habitantes del barrio, e incluso profesionales que deseen ofrecer algunas horas de su vida para aportar sus conocimientos a otros, podrán anotarse en un Registro Voluntario de Participantes. Pero la idea no sólo es que las personas ofrezcan voluntariamente su tiempo, también tiene como objetivo que aquellos que brindan su tiempo puedan obtener también ayuda de otros. Así, por ejemplo, una persona que cuenta con una hora todos los días para sacar a pasear el perro de un vecino puede recibir de otro habitante del barrio transporte escolar para sus hijos.
El proyecto elaborado por el vicepresidente de Boca Juniors establece que para convertirse en donante de tiempo e integrar el ?Banco de Tiempo Solidario? sólo habrá que ser mayor de edad y tener domicilio en la Ciudad, además de tener algunas horas para compartir y servicios que ofrecer.
Según explica Moscariello en su proyecto ?el Banco de Tiempo Solidario (BTS) es una herramienta que fomenta la cooperación y solidaridad entre las personas, mejorando la salud comunitaria y la calidad de vida de la mismas, con norte en el fomento de principios de igualdad, solidaridad, altruismo, integración social, respeto y mejora de las relaciones interpersonales entre habitantes de una misma comunidad?.
En este sistema de intercambio, los vecinos podrán ofrecer su tiempo y requerir el tiempo de otros, siempre dentro del ámbito de la comuna a la que pertenecen lo que fomentará que ?la gente se conozca y confíe en los demás para resolver necesidades de la vida diaria?.
?Todos los servicios tienen el mismo valor: vale lo mismo acompañar chicos al colegio, arreglar un enchufe, reparar algo en un hogar, enseñar matemática o pasear al perro. Son los vecinos inscriptos al programa los que le agregan valor, poniendo a disposición - y encontrando a su disposición - el valioso conocimiento, habilidad, oficio o buena voluntad de sus vecinos?, describe el legislador en los fundamentos de la iniciativa.
Y aclara:?Los intercambios son multilaterales: un socio puede acompañar a una persona al médico y luego utilizar el tiempo que ha ganado con este servicio para hacer uso de los servicios ofrecidos por otro socio inscripto al programa en su misma Comuna?.
Este tipo de programas de interrelación solidaria entre vecinos surgieron en Italia, a principios de los años ochenta, para que las mujeres trabajadoras pudieran ayudarse mutuamente, organizarse en tareas como llevar a los hijos al colegio y disponer de más tiempo libre. Con el éxito de la ayuda entre vecinas, se amplió la red a otro tipo de intercambios. Actualmente existen bancos de tiempo en diversos lugares del mundo, en algunos países impulsados por el Estado y en otros por ONG?s. En Argentina, ciudades como Tandil, Bariloche y Mar del Plata cuentan con proyectos de intercambio voluntario de tiempo.
?Un banco de tiempo se concentra en trabajar en pos de la profundización de los vínculos comunitarios, mejorando la inserción de las personas mayores en la vida social, revalorizando los conocimientos y generando una notable mejora de las relaciones intergeneracionales?, subraya Moscariello.
De aprobarse este proyecto serán la administración de cada comuna la responsable de implementar el programa.