Brailovsky afirma que el Gobierno quiere apartar a los peritos del caso Shell
El defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires Antonio Elio Brailovsky denunció que la semana pasada funcionarios del Gobierno porteño presentaron un escrito en el Juzgado de Primera Instancia 100º, a cargo de Miguel Ángel Prada Erecart, para que sean apartados de la causa los peritos encargados de supervisar la remediación de los suelos contaminados por la estación de servicio Shell ubicada en la esquina de las avenidas Independencia y 9 de Julio.
En 1991, la empresa Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) inició una causa judicial contra el propietario de la estación de servicio de la empresa anglo holandesa, por los perjuicios ocasionados por una serie de pérdidas de sus tanques de combustible. El 1º de octubre de 1999, la Cámara Nacional Civil, Sala H, resolvió condenar a Shell a la reparación del medio ambiente, mediante la descontaminación de la tierra afectada que, según estudios, superaría la hectárea.
Para determinar con certeza cual es la superficie que está contaminada y para controlar que las tareas de descontaminación se realicen correctamente es que Prada Erecart designó hace poco más de un año a tres peritos: uno por la empresa, un ingeniero de oficio y consultor técnico geólogo que representa al Estado. En un informe, los dos primeros peritos, Manuel Sigüenza y Fernando Máximo Díaz -respectivamente-, denunciaron que Shell no estaba realizando correctamente trabajados para determinar la superficie que debía remediar.
"Pretende remover de la etapa de ejecución de sentencia a los peritos que iniciaron el expediente administrativo donde se encuentran los antecedentes de la causa. Queda claro que hoy el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está queriendo apartar de la causa a quienes evidenciaron el problema", manifestó Brailovsky
"El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -señaló el ombusman adjunto- fue el gran ausente durante estos años (casi un cuarto de siglo) y aunque no se podía ignorar que una gran esponja cargada de hidrocarburos pesaba sobre la cabeza del subterráneo y de todos aquellos que lo utilizaban, peligrando así la seguridad pública, simplemente no tomó medida alguna".
"El problema es que Sigüenza y Díaz conocen muy de cerca todo lo que las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires pudieron haber hecho y no hicieron en este larguísimo conflicto", concluyó Brailovsky.