Boleta única, las dudas que despierta el proyecto
Apenas intentar conocer un poco más en profundidad de qué se trata el sistema de elección por boleta única, y enseguida, hasta el más incauto, se da cuenta de que para Mauricio Macri se trató nada más que de una movida mediática, y que no se va a avanzar más allá del anuncio. Había que ?primerear? a Elisa Carrió.
Luego, si uno se pone a charlar con dirigentes políticos porteños, sobre todo de la UCR o el PJ, se tiene la certeza de que pasarán muchos años antes de que el sistema por voto electrónico se implemente en todo el país.
Macri decidió que este año había que ganar la delantera al resto del arco político, que aún se despereza de las vacaciones. El jefe de Gobierno, entretanto, imponía la agenda.
Primero anunció que la desregulación de la Obra Social de los empleados públicos ya eras realidad. Después dijo que iba a hacer ?playas? para los porteños que no podían irse de vacaciones: tiró un poco de arena en algunas plazas y colocó unas sombrillas amarillas para la ilusión óptica. Finalmente desempolvó un proyecto que presentó en abril de 2008 el senador nacional de la CC por la Ciudad, Samuel Cabanchik. Sólo que Macri le dio a ese plagio una cobertura mediática tan buena que nadie lo advirtió.
El proyecto enviado por el jefe de Gobierno a la Legislatura no resiste ningún análisis: como casi todas las iniciativas enviadas por el Ejecutivo, reconocido por los propios integrantes del bloque PRO, tiene serias fallas técnicas y hasta más de un agujero jurídico.
Y quien se tomó el trabajo de señalar esas fallas fue el diputado K Sebastián Gramajo. El hombre no sólo es abogado y apoderado legal del PJ en cada elección, sino también politólogo. Y tanta su pasión por los temas electorales, que cada enero, en vez de irse de vacaciones con la patrona los 31 días, se toma sólo una semana en alguna playa y el resto a España, por cursos sobre estas cuestiones.
¡HACEME EL FRAUDE, PAPITO!
Pero antes, viene a cuento comentar las innumerables anécdotas sobre fraude electoral que guardan en la memoria algunos legisladores, que no son PRO precisamente. Y no es porque sean tan inocentes, claro, es por otra cosa. A ver, adivina, adivinador.
Así, un conspicuo diputado de origen radical, invariablemente hace descomponer de risa a su auditorio cada vez que recuerda cuando una vez, encargado de fiscalizar una elección en una provincia del norte, le habían asignado una escuela en la que apenas llegó vio cómo los de la oposición se llevaban las boletas de los otros. Empezó a los gritos y un gendarme lo agarró del brazo y se lo llevó al juez de turno. El magistrado, luego de expresar su preocupación por semejante conducta, llamó por teléfono a su correligionario y candidato y contó lo que pasó. ?Bueno ahora me deja en libertad, todo esto es una locura?, pensó el legislador para sus adentros. Pero no: quedó detenido hasta que cerraron los comicios.
Otra vez, la misma función, en otra provincia, uno de los distritos electorales más importantes del país. Esa vez no llegó ni a sentarse, porque el presidente de turno, con la idea de persuadir a algún desorientado, había dejado como al pasar un ´chumbo´ al lado de la urna. Otros cuentan que una vez vieron cómo una puntera metía de a veinte los sobres y que cuando quisieron protestar, el presidente de mesa aconsejó: ?Quedate tranquilo, flaquito, que vos llegaste bien hasta acá, pero después te vas a tener que ir?. También dicen que es muy común el fraude en cadena, que consiste en cambiar el sobre firmado por el presidente de mesa por uno en blanco, y vendérselo al puntero del lugar, o ir a votar con un abrigo con varios talles de más para robar las boletas de la oposición.
Después de estas anécdotas, quién se puede animar a hacer el ridículo y preguntar por qué no se termina de implementar en este país el voto electrónico si es el sistema más seguro que existe en el mundo.
La excusa del eventual fraude en las próximas legislativas fue la que utilizó la oposición para plegarse al anuncio de Macri.
LA BOLETA ÚNICA
?Una de las primeras cosas que generan duda es que el elector sólo tendrá la posibilidad de conocer a los tres primeros candidatos de una lista. Esto impacta sobre el conocimiento de qué o a quiénes estamos votando?, indicó Gramajo. ?Desde ese punto de vista, es peor que la lista sábana?.
Gramajo también cuestionó que la iniciativa del gobierno ?prevé que se ponga en los lugares de votación algún tipo de lámina o afiche con los nombres de todos los candidatos?. Y agregó, a modo de crítica, la propuesta de que los presidentes de mesa tendrían que ser ?preferentemente profesionales?.
?Sería mejor que se abriera un registro voluntario de profesionales que quieran participar poniendo sus conocimientos a disposición de la sociedad?, sostuvo.
Finalmente, el cuestionamiento de rigor, el que hacen todos los legisladores, y es que antes de discutir la boleta única se debería aprobar un Código Electoral de la Ciudad; también que sería más sensato avanzar con el voto electrónico. Pero eso es para la gilada, no para los lectores de Noticias Urbanas. Después no diga que no avisamos.
Cristian Ritondo opinó con esa voz tan particular, de fumador trasnochado: ?Acá lo que tenemos que hay que discutir es si estamos de acuerdo con este sistema o no, y luego decidir cómo se implementa. Yo digo que los cambios, y mucho más en un año electoral, deben alcanzarse por consenso. No se trata de tener sólo los 40 votos, sino obtener un consenso político amplio, que no es lo mismo?.
Y agregó que ?la boleta única es la que garantiza que todas las fuerzas políticas estén representadas en el cuarto oscuro. Esa es la oportunidad que se le da al que se postula; y al elector, para que vote a quien quiera. Esto es básico. Si estamos de acuerdo en eso, después discutimos si la boleta es más chica o más grande, si tenemos que cambiar el tamaño de la urna o la dejamos así?, indicó.
Pero lo que no puede faltar es ?voluntad política para que podamos ponernos de acuerdo, los grandes partidos, que cuentan con recursos, como los chicos si están representados en el cuarto oscuro?, dijo Ritondo.
?Yo auspicio el voto electrónico en cualquiera de sus formas. La boleta única es un paso intermedio. Es más barato implementarla, pero la solución de fondo es el voto electrónico, y para eso tenemos que avanzar en la sanción de un Código Electoral propio?, sintetizó.
Alejandro Rabinovich cree que ?todo cambio en el sistema de votación debe probarse, ver si funciona y que efectivamente sea bueno, el mejor?. ?Creo que la boleta única podría funcionar bien para elecciones ejecutivas, porque no son tantos los partidos que postulan candidatos. Pero en las legislativas el tema se complica. En la Ciudad, por ejemplo, se eligen 30 diputados y 15 suplentes y la boleta única sólo publica los nombres de los tres primeros?.
Para Gonzalo Ruanova, la cuestión de los presidentes de mesa, que Macri quiere profesionales, ?se soluciona incentivando económicamente a las autoridades de mesa y dando cursos de buen desdempeño?. Pero en sintonía con otros legisladores, dice que debe sancionarse ?una vez que la Ciudad tenga su Código Electoral. Si no son parches, o dependemos de lo que disponga la Nación?.
Justo es decir que Aníbal Fernández se quedó corto cuando dijo que la boleta única sería grande como la bandera de ceremonia. Un asesor de Gramajo se tomó el trabajo de pegar todas las boletas de la última elección y resultó más grande que la bandera de Boca Juniors que cada domingo despliegan los bosteros en la tribuna de la 12.