“Borges no dejó discípulos”
"Llegué a convertirme en biógrafo de Borges involuntariamente. Empecé en los años 70, cuando éramos lectores voraces de la obra de Borges. Recuerdo esos años en que llegó a mis manos un libro de Borges, haberlo empezado a leer y darme cuenta de que era un escritor distinto. Así empecé a interesarme por su obra. Fue involuntario y comencé a estudiar bien sus escritos. Solía concurrir a las conferencias que él daba. Nunca fui amigo suyo ni lo conocí personalmente salvo por las conferencias. Nunca hablé con él. Lo seguía en todas las cosas que hacía. Empecé a coleccionar libros y con los años me transformé en un estudioso, un especialista. Ahí decidí comenzar a trabajar en los libros que saqué sobre Borges."
"Siempre me deslumbró la obra literaria de Borges, en sus tres expresiones: poesía, narrativa y ensayo. He abordado su trabajo y desde allí me han parecido magistrales las cosas que dice, cómo las dice y sus contenidos, ya sea a nivel filosófico, onírico o de todo tipo. Pero siempre con el acento puesto en la literatura. Por otra parte, uno puede tener mayor o menor gusto por determinadas cosas. Primero, de lo único que puedo decir ?me gusta? o ?no me gusta? es con respecto a su obra literaria. Sobre la persona no opino. No tengo ningún derecho a opinar. Él podrá decir cosas que políticamente comparto o no. Creo que Borges era un hombre ético, generoso, bondadoso y buen amigo. Tenía valores que, para mí, son importantes, y eso es lo esencial. El resto, que uno no coincida con sus opiniones políticas... Borges mismo decía que no hay nada más banal ni transitorio que una opinión política. ?Ahora puedo estar diciendo una cosa y la semana que viene puedo estar diciendo algo completamente distinto.? Hoy se puede apreciar eso que él decía con el tema de los programas de archivos y las múltiples contradicciones que se ven. Nadie puede resistir un archivo."
Impasse 1: Mediodía de lunes. Alejandro Vaccaro nos espera en el restaurante de la Sociedad Argentina de Escritores: un oasis en el medio de San Telmo que nos sirve de refugio frente al calor porteño.
"Borges está instalado como el mejor escritor argentino y uno de los mejores de la literatura universal. Creo que en literatura es malo hablar del ?número 1?, ?número 2? y así sucesivamente. No existe eso. Si uno analiza, como hizo Harold Bloom, el ?canon de la literatura occidental?, ahí está Borges. No está ni primero, ni segundo, ni décimo: está, como están Shakespeare, Cervantes y demás grandes escritores. Por eso digo, sin duda, que Borges es el más grande escritor argentino. Cortázar está ahí nomás también. Han pasado 25 años de su muerte y su trascendencia a nivel internacional es increíble. Viajé por una gran cantidad de países dando charlas sobre él, como en la Biblioteca de Alejandría de Egipto, la Universidad de Jerusalén o en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Varsovia y los lugares más remotos. Borges ha trascendido de tres maneras. Primero, trascendió al tiempo, el cual decía Borges, es ?el antólogo más importante que hay?. El tiempo va decantando lo que es bueno y lo que es malo. Murió hace 25 años y sigue estando vigente como cuando estaba vivo. Es más, creo que su obra ha crecido y trascendido las fronteras geográficas ya que se estudia en todos lados. Por último, trascendió las barreras del idioma, ya que está traducido en todas las lenguas posibles: el chino, el farsi, el hebreo, el árabe."
"No sé si Borges es para la escuela secundaria. Sería importante que se lea pero no creo que a todos los alumnos les pueda llegar a interesar su obra. Borges es un escritor transparente y muy erudito. Una de las premisas fundamentales de su obra es que hace trabajar al lector, por lo que no es un lector pasivo que lee una novela y está todo bien, ?qué divertido?. Borges desafía al lector permanentemente. Le pone trampas y claves en su obra. Por eso, un chico joven a veces no está preparado o no tiene ganas de entrar en ese mundo complejo al cual a veces cuesta entrar, pero del que es muy difícil salir. Es muy cierto lo que se dice de que a ?Borges se lo cita más de lo que se lo lee?. Sin ninguna duda. Borges ha tenido una trascendencia a nivel mediático, por su figura, por sus opiniones ?que muchas veces enervaban a la gente, como en los 70?, por sus dichos, su ironía, más que por el reconocimiento de su obra. No hay ninguna duda de que no es un escritor muy leído."
Impasse 2: Hablar de Borges es abordar un universo inmenso ya que su figura ha trascendido todos los ámbitos. Vaccaro habla con serena pasión sobre el gran escritor argentino y, como no podía ser de otra manera, tiene su opinión sobre María Kodama, la viuda de Jorge Luis Borges.
"No opino sobre María Kodama en tanto no esté tristemente relacionado con la obra de Borges. Ella modificó la obra de Borges. No es un albacea testamentario. No tiene derecho a hacer esas modificaciones. Es heredera testamentaria de los derechos de la obra pero no es albacea. Borges no la designó a ella ?ni a nadie? albacea testamentaria. Ella ha modificado la obra de Borges en innumerables ocasiones y a mí eso me parece que está mal. Eso sí lo expreso y lo digo. Lo lamento por ella. Que entre en una chismografía que no tiene nada que ver con Borges. Además, hablar de personas fallecidas como Bioy Casares y poner en boca de los muertos algunas cosas no debería hacerse. Después, lo que ella diga u opine no me interesa. Es una figura intrascendente. Lo que importa es la figura de Borges."
"Tenemos, dentro de la literatura argentina, un pequeño problema, casualmente, relacionado con Borges. Fue un monstruo y no ha dejado discípulos. Su obra se ha adueñado de una serie de temas, de giros idiomáticos de los cuales es muy difícil escapar. Nuestro gran desafío, como escritores entrando en el tercer milenio, es escribir con Borges y sin Borges. Con todo lo que Borges nos dio pero sin entrar en una mimetización, en una réplica de lo que él hizo, y es algo que a muchos les pasa. El gran desafío es cómo aprovechar todo lo que nos dio y nos dejó y cómo hacemos para que lo que hagamos no sea una imitación burda de su estilo y su manera de escribir. Figuras como las de Borges aparecen una vez cada cien o doscientos años. Hay buenos escritores ahora pero no con la trascendencia de Borges."