Las claves de la protesta
En la protesta que realizaron el miércoles por la tarde, los prefectos dejaron bien en claro cuáles eran los objetivos que perseguían. ?Este es un reclamo estrictamente salarial, acá no hay nada raro, estamos a favor de la democracia y eso es algo que le queremos dejar en claro al pueblo argentino. Pero la responsable de esto es la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner?, anunció el representante de los integrantes de la Prefectura Nacional que se encontraba en las escalinatas del Edificio Guardacosta, ubicado en la avenida Eduardo Madero, hablándole a una gran cantidad de personas reunidas en el lugar. El discurso del uniformado se produjo el miércoles pasadas las 17. El origen concreto del reclamo de Prefectura y Gendarmería se inició cuando los oficiales notaron un descuento en el salario mensual.
La reducción de sueldos se originó por el Decreto 1.307/12, firmado el 4 de septiembre por la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y la propia Garré. La resolución establece la revisión de ?algunos suplementos particulares y compensaciones que percibe el personal con estado militar de gendarme en actividad de la Gendarmería Nacional y con estado policial en actividad de la Prefectura Naval Argentina?.
A través del jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manuel Abal Medina, el Gobierno nacional explicó durante el mediodía del miércoles que la resolución surgió en aplicación del ?fallo Zanotti? de la Corte Suprema de Justicia y generó ?irregularidades en la liquidación de haberes de septiembre, aunque la diferencia entre lo percibido en agosto y lo actual será compensada por planilla complementaria?.
Este compromiso fue asumido desde el Ministerio de Seguridad. Sin embargo, luego de que Prefectura comenzara la protesta el martes por la mañana por las mencionadas modificaciones salariales, las dependencias de la fuerza que se encuentran en todo el país se fueron plegando al reclamo.
A eso se sumó, con el transcurrir de las horas, el acompañamiento en el reclamo de la Gendarmería, y en horas del mediodía del miércoles se adhirió un grupo de suboficiales de la Armada Argentina, que iniciaron su protesta en el edificio Libertad, en Comodoro Py. Tanto personal de Gendarmería como de la Armada, suboficiales retirados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires e integrantes del Cuerpo de Infantería de la Policía Federal se sumaron a la movilización que los prefectos realizaban en la puerta del edificio Guardacosta. Pero ese no fue el único punto de encuentro, ya que el edificio Centinela, sede de la Gendarmería, también juntó a un gran grupo de manifestantes, en especial de esa fuerza, que reclamaban una solución concreta y rápida al pedido salarial.
?Lo que hay que tener en cuenta es que el conflicto abarca nada menos que a casi 60 mil uniformados, entre las dos fuerzas, y que todo se debió a que les quitaron los adicionales o pagos remunerativos que recibían como plus los miembros de esas instituciones. Para poner un ejemplo: si alguien cobraba tres mil pesos, con los adicionales llegaba a redondear un sueldo mensual de casi seis mil, pero al quitarle los plus se quedaron con el sueldo básico que figura en planilla. Al enojo se suma que estas dos fuerzas fueron las más mimadas por el kirchnerismo, ya que se las utilizaba en la zona sur de la Ciudad para reemplazar a los efectivos de la Federal porque Garré no confiaba en ellos, y en zonas calientes de la provincia de Buenos Aires, como Fuerte Apache, para combatir la inseguridad. Y frente a todos esos desdoblamientos de miembros se encuentran ahora con la reducción de sueldos. Por eso era totalmente previsible, si se le prestaba atención al decreto, que estas personas reaccionaran porque acá estamos hablando de dinero que es crucial para vivir día tras día y poder llegar a fin de mes. La crítica que se le hace a la jerarquía del Ministerio de Seguridad es que no previera que esto iba a suceder?, le explicó a este medio un importante jerarca de la Prefectura.
Esta afirmación se comprueba al observar los sueldos que percibieron en mano los uniformados de Gendarmería, al quitárseles los plus, lo que hizo que el integrante de menor escalafón, lo que se conoce como Gendarme 2, cobrara 2.583 pesos (en lugar de alrededor de 5.300 que cobraba con todos los adicionales). Luego le sigue en el escalafón el Gendarme, que quedó en 2.600, y más arriba se encuentra el Comandante, que quedó en 4.521. El puesto más alto, Comandante General, quedó en 7.003 pesos, en lugar de los 20.003 que cobraba con todos los adicionales.
A pesar de esos datos, hay que aclarar que pese a lo justo del pedido salarial y rechazando cualquier tipo de versión conspirativa, la cual no resiste el más mínimo análisis, la crítica que se le hace a los efectivos que protestaron es que durante la movilización del miércoles por la tarde solo le dieron dos horas de plazo al Gobierno para que el salario mínimo que cobran pase a siete mil pesos. Eso fue lo que exigieron a las 18 del miércoles, esperando que su petitorio fuera solucionado a las 20. La otra cuestión que se planteó es que por tratarse de trabajadores de la seguridad, lo que los hace totalmente diferentes a cualquier otro tipo de trabajadores, no podían dejar sus puestos de trabajo porque eso repercutiría en la inseguridad de la población. Desde el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, pasando por el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, los bloques legislativos del Congreso nacional y los de la Legislatura porteña, desde todos lados se les exigió que abrieran un canal de diálogo, al mismo tiempo que seguían en sus funciones diarias.
?El conflicto que inició la mayoría de los miembros de la Prefectura Naval y que luego arrastró a sectores de la Gendarmería, la Armada, la Policía Federal y a retirados de la Bonaerense se explica, primero, por el reclamo salarial. Pero también hay una pata política de la cuestión, ya que fracasaron en la conducción de las fuerzas de seguridad tanto la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, como el secretario de Seguridad, Sergio Berni. No solo por la relación que establecieron con las fuerzas a su cargo, sino por las promesas incumplidas que se les hicieron?, le manifestó a Noticias Urbanas un comandante de la Gendarmería que fue interrogado por las causas de la protesta iniciada el martes de esta semana.
Al mismo tiempo en que los prefectos y los gendarmes pedían un aumento salarial, Garré y su segundo, Berni, realizaban una conferencia de prensa en donde anunciaban que se pasaban a retiro a las cúpulas de ambas fuerzas, lo que equivalía a que diez prefectos generales y diez comandantes generales dejaran sus puestos. ?Se ha tomado la decisión de relevar a la cúpula de la Prefectura y la Gendarmería y se designó a Enrique Zach al frente de Gendarmería y a Luis Alberto Heiler al mando de Prefectura?, agregó Garré, dando a conocer los nombres de los flamantes jefes. Los nuevos mandos reemplazan al comandante general Héctor Bernabé Schenone y al prefecto general Oscar Adolfo Arce.
La caída de los jefes se hizo totalmente previsible luego de la conferencia de prensa que brindó el miércoles el jefe de Gabinete de Ministros, Abal Medina, cuando admitió que fue ?desastrosa? la liquidación de los salarios y puso en duda a la jefatura de las fuerzas afectadas. ?No sabemos si estos son problemas administrativos concretos o si se está usando a los de más abajo?, advirtió el funcionario nacional kirchnerista.
Los nuevos capos se sumaron a las reuniones que durante la tarde del miércoles se realizaron entre los delegados de los prefectos y gendarmes en lucha y los emisarios de la cartera de Seguridad.
Pese a los cambios anunciados, los manifestantes aseguraron que continuarían con la protesta y ratificaron a través de un comunicado: ?Les damos dos horas para que alguien de seguridad se presente acá?.
A esa noticia se sumó la de un petitorio que los miembros de ambas fuerzas redactaron y en el cual exigían:
? Revocar el decreto 1.307.
? Discusión de escala salarial con salario acorde a jerarquía, tareas y funciones.
? Piso de 7.000 pesos en mano para el grado de Gendarme.
? Suplemento de riesgo para Capital Federal y Gran Buenos Aires.
? Mesa laboral conciliatoria.
? Incorporación del personal a una ART.
? Libre elección de una obra social.
? Garantía de no adopción de medidas disciplinarias contra aquellos que reclaman.
Este petitorio tenía un punto clave: que no se llevaran a cabo represalias contra los que habían realizado la medida de fuerza, ya que una vez iniciada esta, la ministra de Seguridad había indicado que se iniciarían sumarios y se instrumentarían las respectivas presentaciones judiciales.
Luego de enumerar cómo se sucedieron los hechos, queda claro que la base del conflicto fue eminentemente salarial y que no hubo nada extraño alrededor de esto. Sin embargo, a todos los involucrados en el caso les queda la sensación de que el conflicto pudo haberse solucionado sin poner en riesgo la seguridad y sin que llegara a un punto tal de ebullición en el cual las consecuencias parecían inimaginables.