La reforma en Educación que pretende acompañar a la laboral

La reforma en Educación que pretende acompañar a la laboral


A los estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires que resistieron la Reforma de la educación tomando sus escuelas en días fríos de una primavera que no fue.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se propone implementar en el 2018 una reforma de la escuela media que sería antesala de una reforma nacional de ese nivel, tal como lo anunció el propio Ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro. La mencionada reforma carece a la fecha de un marco normativo del Ministerio de Educación de CABA y no ha pasado por la Legislatura de esa Ciudad. Dado que las versiones que circulan varían, nos remitiremos a la primera que devela más claramente su carácter, sin discursos: la presentación en diapositivas de agosto del corriente, llamada Secundaria del Futuro. En ella se propone disolver las asignaturas en áreas, dividir rígidamente el trabajo escolar en 30% a cargo de docentes y 70% a cargo de tutores encargados del trabajo con plataformas digitales y games (juegos didácticos digitalizados). A su vez, el nivel medio quedaría reducido a 4 años ya que el 5to año estaría dedicado a realizar pasantías en empresas y cursos de emprendedurismo. La pretendida reforma es improvisada en su aspecto instrumental, pero certera en su objetivo. Se inscribe en el Plan Maestro, presentado por el Ministerio de Educación nacional como proyecto de ley en marzo de este año, que alienta una reforma integral del sistema educativo y del régimen laboral docente.

El marco mundial de la reforma

Esta reforma sigue directrices de los foros mundiales de educación que, desde hace 30 años, vienen indicando cambios en los sistemas educativos de los países en el mundo. Se trata de foros que buscan adecuarlos a las necesidades nuevas del mundo empresarial. En ellos participan organismos de las Naciones Unidas, representantes de los gobiernos de los diferentes países y el Banco Mundial.

El primer Foro Mundial de la Educación, en Jontiem (Tailandia) en 1990 dio los grandes lineamientos que marcaron la primera generación de la reforma educativa en los 90 en nuestro país. Ésta se entroncó con los requerimientos que impuso el Banco Mundial para el pago de la deuda entonces, mediante el Plan Brady: la transferencia de las escuelas a las provincias. De este modo, se desligó al estado nacional del gasto del sistema educativo formal, en el marco de la reforma del estado más global que incluyó la privatización de las empresas de servicios, entre otras medidas.

El segundo, en Dakar (África) en el año 2000, señaló que los objetivos de la primera no se habían cumplido. Entre otros lineamientos, indicó que se debía lograr el 6% del PBI para educación, la meta de 7% para el 2005 y de 9% en el 2010[4]. El tercer foro en Incheon (Corea) en 2015, reconoció que tampoco se habían logrado los objetivos. Sin indagar la causa de este fracaso, volvió a la carga con las mismas propuestas y algunas nuevas. Respecto al financiamiento bajó la meta de financiamiento arriba indicada a una franja de 4% a 6% del PBI y de 15 a 20% del Gasto Consolidado Nacional en educación, en lugar de 20% como hasta entonces. Afirmó que se había demostrado que la distribución de recursos de acuerdo a resultado, por ejemplo mediante evaluaciones externas, tenía efectos más redituables.

Una reforma sujeta a las necesidades del mundo empresarial

Cinco ejes ordenan nuestra crítica a esta segunda generación de la reforma educativa que se nutre de los lineamientos, entre otros, de ese tercer foro realizado en Incheon en 2015. Estos son:

I. El negocio de la tercerización de los sistemas educativos

Uno de los propósitos de esta reforma es avanzar en el proceso de tercerización de los sistemas educativos, o lo que también se ha dado en llamar la privatización endógena. Es decir, el ingreso de la lógica del mercado y la entrega de tareas de servicios y profesionales a sectores privados al interior mismo del sistema público.

Se trata de un gran negocio. Los estados como el nuestro, que estarían invirtiendo entre 4 y 6% de sus PBI en educación y algo menos en salud, podrían derivarlos progresivamente a su explotación por empresas privadas que brindan servicios educativos de distinto tipo. Se trata de empresas que están obteniendo altas tasas de rentabilidad en las bolsas del mundo. Cabe recordar que los servicios relacionados con trabajos no docentes ya fueron, en gran medida, tercerizados en los 90: comedores escolares, mantenimiento y seguridad, pasaron a empresas privadas que reemplazaron trabajos por convenio dentro del propio estado. Solo la limpieza de las escuelas se mantuvo con personal del estado por reclamo de los docentes para evitar el contacto de personas diferentes con los niños al tratarse de sectores flexibilizados que cambian con frecuencia.

En la Ciudad de Buenos Aires, en 2016 se realizó el 2do Congreso de Educación y Desarrollo Económico en la Usina del Arte, convocado por la Fundación 137, que congregó a los principales CEOS de nuestro país, al gobernador de la Ciudad, Rodríguez Larreta y al entonces Ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich. En ella se debatió, por ejemplo, que había que revisar la idea de que eran los estados los que administran los presupuestos de salud y educación. En cambio, había que pensar en que era la hora de que “el capital entre a la educación”.

Efectivamente, las empresas de capacitación docente, de evaluación externa, asesoramiento pedagógico, de software o plataformas digitales educativas y de “management” de las unidades educativas, consideradas como pequeñas empresas, en reemplazo de las tradicionales conducciones de escuelas, tienen hoy un acelerado desarrollo y proceso de concentración internacional. Es en ese marco que debe inscribirse la intención de revisar la tarea docente, a la que se considera casi una artesanía del pasado, para pasar a pensar una “revolución educativa” en la que la tecnología digital, reemplazaría gran parte del trabajo docente.

Numerosas empresas, OnGs y fundaciones ya están viviendo del presupuesto de educación de distintas jurisdicciones. Mencionemos algunas: La Fundación de Estudiantes Internacionales debatiendo el saber (EIDOS), contratada en forma directa para dar cursos de “fortalecimiento de talentos” por la Dirección de Planeamiento de la Ciudad de Buenos Aires. Educación 137 contratada para diseñar el Plan Maestro y futuro Plan Minerva de reforma universitaria. Educación 2050, integrante de la Red Latinoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil por la Educación (Reduca), impulsada por el Banco Mundial, y apoyada en nuestro país por la banca de Santander, Telefónica, Ledesma, Despegar.com, Grupo Pertersen, entre otros. La Consultora de políticas educativas del estado nacional, terceriza capacitación docente en la provincia de Buenos Aires mediante el equipo Muy Bien 10. Enseña por Argentina (EPA), filial de la red Teachforall, que participa en países. Cuenta como socios a Swis Medical, Banco Comafi, Visa, Roche, HSBC, Exxomovil, Banco de Galici, Swift. Convenió con el Ministerio de Ciudad y de provincia cursos de formación de 160 hs para ser docentes y actuar como una especie de agencia de empleo para quienes “ingresarían” a trabajar en la docencia, pretendiendo hacerlo sin los concursos que hoy rigen en esas jurisdicciones. La Fundación Cambio Democrático quien oficia de consultora en el programa “Compromiso por la Educación” del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación. Es integrante de la Red Argentina para la Cooperación Internacional, RACI, apoyada entre otros por: Fundación Carolina, National Endowment for Democracy –NED- (Fundación Nacional para la Democracia), United States Agency for International Development –USAID- (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional),Banco Mundial, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de la Unión Europea–OCDE-, Embajada de los EE.UU y la Universidad de San Andrés[8]. Fundación Conciencia, integrante de RACI, articula con el BID, el Ministerio de Educación, de trabajo y de salud, se extiende a 14 provincias, brinda cursos de capacitación en ciudadanía, valores, y finanzas.

Cabe consignar que parte de los equipos de los Ministerios de Educación son accionistas de muchas de estas empresas de servicios educativos. Mencionemos algunos ejemplo: El Ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, Sánchez Zinny, fundó Edunexo, empresa de software educativo en el 2000. En 2006 fundó Kuepa, plataforma digital para educación de adultos, denunciada por recibir del Ministro Bullrich la base de datos de los estudiantes de la Ciudad. Fue representante de Pearson la empresa que produce las pruebas PISA. Esteban Bullrich es presidente de Formar Fundation, empresa offshore. Se dedica al intercambio de estudiantes entre países.

El negocio de la tercerización en educación tiene un plan gemelo para salud que es la Cobertura Universal de Salud (CUS), que ha puesto en marcha el gobierno nacional con el Decreto 908/16. Se trata de una cartilla por la cual, la persona sin obra social, en lugar de tener derecho a la salud en forma irrestricta en los hospitales públicos, tendría un listado básico de prestaciones de acuerdo a la capacidad de pago y el estado abonaría los gastos a su elección, en hospitales o en clínicas privadas. De este modo, el presupuesto del estado se distribuiría entre unos y otros con el consecuente deterioro del presupuesto estatal para los primeros y un novedoso negocio para los segundos.

II. El control ideológico de la cabeza y el pizarrón de la docencia

Un aspecto clave de la nueva generación de la reforma es la intención de ejercer un fuerte control ideológico de lo que se enseña, entrando al aula para condicionar la cabeza y el pizarrón de cada docente. Para ello habría cuatro vías:

1) Las plataformas digitales

Estas suponen una preselección de contenidos y de enfoques ideológicos en el tratamiento de esos contenidos que los estados compran a las empresas privadas incluso extranjeras. Estas serían administradas por tutores, cuya formación pedagógica y disciplinar no está explicitada en la propuesta de reforma. Serían ellos quienes evaluarían a los alumnos en su uso y se conectarían una vez al mes con el o la docente. Obviamente podemos decir que el o la docente deja de ser quien conduce la tarea pedagógica y pasa a serlo el tutor o tutora. Recordando el panóptico de Foucault, digamos que este quedó pálido, ya que esta nueva versión trasciende las paredes de un edificio escolar para ubicarse en los centros de poder de los países centrales que controlan la economía mundial.

2) La evaluación externa para docentes y alumnos

La evaluación externa prevista para docentes y alumnos, incluso terciarios pasaría a ser nominativa, según lo establece el Plan maestro. De este modo, tendría efectos de sanción a ambos. Por un lado, condicionaría que lo que se enseñe, sea efectivamente lo que estaba prefijado en las plataformas. Caben dos ejemplos ilustrativos: en Paraná, el gobierno de esa Ciudad ha establecido convenios con la Bolsa de Cereales para dar cursos de capacitación a docentes sobre cuestiones ambientales en el uso de agroquímicos, según las indicaciones que dan empresas como Monsanto. La docencia venía denunciando en las aulas que esos productos eran tóxicos y que la provincia es hoy una de las más contaminadas del mundo. Algo similar está ocurriendo con las megamineras en la Precordillera y escuelas de Mendoza, San Juan y La Rioja.

3) La capacitación docente por parte de empresas privadas, financiada por el estado.

En lugar de recurrir a la formación docente continua en universidades públicas, a centros de formación ligados a los terciarios o a las direcciones de educación de cada provincia, los diferentes ministerios empieza a ceder sus fondos a universidades privadas y fundaciones que recortan la formación acorde con el modelo que estamos denunciando. Así, por ejemplo, en Ciudad de Buenos Aires, la Universidad de San Andrés está acaparando cada día más cursos de formación a docentes que paga el gobierno de la Ciudad en tanto que desfinancia la Escuela de Maestros (ex CePA) que fue orgullo de formación continúa desde 1984. Esta universidad forma a los directores y supervisores en tres aspectos:

a) Management y liderazgo: parten de la concepción que las conducciones escolares no son equipos de coordinación pedagógica sino administradores de recursos humanos y económicos, tal como se definió a sí mismo el ex Ministro Bullrich.

b) Neurociencias: efectúan una aplicación vulgarizada de los avances de esta rama de las ciencias a la educación, para argumentar que los problemas de aprendizaje tendrían origen centralmente en problemas neurológicos, genéticos, dejando atrás el peso de las cuestiones ambientales, socioeconómicas, etc. Esta concepción, cercana al determinismo biológico es funcional a concebir los resultados con varas meritocráticas que marcarían las trayectorias escolares sin mayores compromisos por parte de los establecimientos educativos por realizar esfuerzos para compensar con apoyos extras a quienes llegan a la escuela con menos recursos culturales y ambientales. Se trataría de una versión renovada del viejo dicho “A este chico no le da la cabeza”.

c) TICs: Tecnologías de la información y la comunicación. El peso preponderante que dan a estas herramientas van en sintonía con la concepción de que internet abrió una “revolución educativa” que va a “quemar los sistemas educativos conocidos” y surgirá uno nuevo. En esta nueva escuela se reemplazaría a los docentes por facilitadores que serán los que presenten las plataformas digitales a la manera que los curadores de museos presentan las obras de arte a sus visitantes.

Esta selección de contenidos de la capacitación docente cierra perfectamente para el diseño global de esta reforma.

4) Los subsidios directos de grandes empresas a cátedras y facultades

Estos condicionan la investigación de nuestras universidades a los intereses particulares de las mismas. Así, el conocimiento que se produce va progresivamente dejando de ser público, social, y mientras se desfinancia el CONICET, se entrega la producción científica de nuestros profesionales a los privados. Un ejemplo de esto es la Universidad de San Juan, cuya carrera de Geología tiene convenios con la Barrik Gold para estudios ambientales de los efectos de la explotación de la megaminería a cielo abierto, con lixiviado con productos químicos, cuyos resultados habrán de conocerse dentro de unas décadas y hoy son de uso privado de la empresa.

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