En la Ciudad se ha triplicado la población que vive en villas

En la Ciudad se ha triplicado la población que vive en villas


En la Ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico de nuestro país, paradójicamente durante el período 2001-2015 se ha triplicado la población que vive en villas, profundizado de esta manera la desigualdad estructural de nuestra ciudad.

Actualmente se estima que alrededor del 15% de los habitantes de la Ciudad viven en barrios informales, sin acceso al agua potable segura, sin adecuados sistemas de desagües cloacales y sin redes pluviales. Cada vez que llueve, 400.000 habitantes se encuentran expuestos a inundarse con agua de lluvia mezclada con líquido cloacal.
Las obras que se realizan en las villas en cuanto a la infraestructura para la prestación de servicios públicos no responden a planes integrales de urbanización. Tampoco respetan la profusa normativa local, nacional e internacional vigente. La ley de la ciudad Nº 3.295 reconoce como un derecho humano el acceso al agua potable en cantidad y calidad suficientes para usos personales y domésticos, y garantiza el ejercicio de este derecho a todos sus habitantes. Sin embargo, para quienes viven en las villas de la ciudad el goce de este derecho es utópico. Miles de vecinos pasan largos períodos sin poder acceder al agua corriente. Mujeres y niños recorren distancias significativas para aprovisionarse de agua.

En el sur de la ciudad, donde se concentran la mayor parte de los asentamientos informales, la mortalidad infantil es el doble que en el norte. Este dato refleja la ausencia de adecuadas políticas sanitarias integrales y universales. La precariedad sanitaria de los barrios informales expone a sus habitantes, en su mayoría niños, de manera cíclica a padecer cada invierno todo tipo de enfermedades respiratorias y cada verano a las diarreas, parasitosis y forúnculos.
El gobierno de la ciudad destinó, durante la última década, importantes sumas de dinero para atender la emergencia en lugar de solucionar definitivamente los problemas de infraestructura en los barrios informales.
AySA tiene la obligación de prestar los servicios de agua potable y desagües cloacales a todos los inmuebles comprendidos dentro de las Áreas Servidas. Las villas de la ciudad se encuentran dentro del área de concesión de la empresa AySA, pero en los hechos, esta únicamente presta el servicio público de distribución de agua potable y saneamiento en la periferia de las mismas.  Mediante mangueras los vecinos, y en algunos casos cooperativas de trabajo, se conectan a las bocas de conexión que AySA dispone en la periferia de las villas trazando precariamente las redes internas de agua. La calidad del agua que consumen los habitantes de las villas no es controlada por ningún organismo estatal. Por lo tanto, quienes viven en las villas y no poseen suficientes recursos económicos para comprar agua envasada se encuentran destinados a consumir agua no segura.

La profunda distancia que existe en la prestación y el acceso a servicios públicos sanitarios entre los habitantes de los barrios formales y los barrios informales, constituye una de las mayores desigualdades urbanas. Por eso convocamos al conjunto de la ciudadanía a que acompañe con su firma la Iniciativa Popular “Agua Potable para todos los Hogares de la Ciudad”.  El Proyecto de ley, que será presentado bajo la modalidad de Iniciativa Popular, establece que el Gobierno de la Ciudad convenie con la empresa AySA la prestación del servicio público de agua potable y saneamiento básico en el interior de las villas y asentamientos informales de la Ciudad.

El jueves 27 de julio a las 13 hs se llevará a cabo la presentación de la Iniciativa Popular “Agua Potable para todos los Hogares de la Ciudad” en la puerta de la Legislatura Porteña.

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