El rumbo de la economía después de las PASO

El rumbo de la economía después de las PASO


Luego de las primarias que se realizaron el domingo 13 de agosto, muchos se preguntan por el panorama económico que se avecina de cara a octubre e, incluso, a momentos posteriores. Los puntos sobresalientes a analizar son los siguientes.

Tipo de cambio (dólar estadounidense): Con los resultados de las elecciones se aflojó un poco la tensión sobre el billete norteamericano, que habría encontrado un nuevo nivel de equilibrio en forma momentánea alrededor de los $17.50 con intervenciones del BCRA, que le costaron alrededor de U$S 1.500 millones de reservas. Pero todos los días 15 de cada mes/primer día hábil posterior tenemos vencimientos de Lebac por cerca de $534.000 millones, los que derivarían al tipo de cambio si no se los puede manejar en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Se da por descontado en la city porteña que el dólar se hallará cercano a los $18.50/18.70 en octubre y en diciembre alrededor de los $19.50.

Los llamados “brotes verdes” de los que habla el actual Gobierno se dan en sectores de poca incorporación de personal (sector minero, plantaciones de soja). Precisamente, esos sectores que fueron beneficiados por la eliminación de las retenciones a comienzos del actual Gobierno, en diciembre de 2015.

Actividad económica: De acuerdo con los datos económicos vertidos desde el Gobierno, existiría un crecimiento en los puestos de trabajo del orden de los 180.000 en el último año, pero ello contando dentro del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) con los aproximadamente 80.000 nuevos monotributistas que se inscribieron el último año en las escalas mínimas del mencionado impuesto, que posee como tope los $4.000 mensuales de facturación. Eso muestra que se inscribieron para tener acceso a la jubilación, obra social y asignación universal por hijo. Contra los 200.000 empleos que se perdieron en 2016 no estaríamos siquiera nivelando la situación al 2015. Con todos estos datos se estima que la actividad económica podría llegar a tener un techo del 1% contra el 3,5% previsto en el presupuesto 2017.

Inflación: De acuerdo con los datos oficiales del Indec a la fecha, durante los primeros siete meses del año se acumuló el 13,8%, por lo que entre los meses de agosto a diciembre que vienen tendremos un promedio del 2% mensual como consecuencia de los aumentos ya programados en la medicina prepaga (en agosto, setiembre y octubre), telefonía celular del 12% (entre agosto y octubre), luz y agua en octubre; a ello debemos sumarle el aumento estacional de los meses de noviembre y diciembre por las fiestas de fin de año. Todo esto nos otorga un número cercano al 25% de inflación anual. Y si bien bajó del 42% de 2016, ese descenso se debe también a la disminución del consumo. Los aumentos más grandes se dieron entre los meses de abril y junio de 2016 y lesionaron el consumo (en un número cercano al 20%) de los empleados y obreros que viven de un sueldo fijo y que, junto a la inflación acumulada desde, por lo menos, 2015, poseyeron una tendencia a la baja.

Desocupación: Si bien con referencia a la gestión del gobierno anterior se mejoraron los indicadores, que la desocupación durante el segundo trimestre de 2017 sea cercana al 9% significa que el desempleo medido contra el mismo trimestre del año pasado (9,2%) prácticamente no disminuyó. Aunque si tomamos los indicadores con respecto al inicio de la gestión del kirchnerismo en 2003 y los comparamos con la misma forma de medir a los desocupados, debemos incorporar a esta cuenta el 11% que significan los planes sociales, que, a fines de 2009, fueron excluidos y, desde ese momento, se toma a sus beneficiarios como ocupados, lo que brinda un número real del 20% contra el 25% de desocupación que existía en 2003, con tasas de crecimiento del orden de los 7 y 8 puntos anuales. Debemos entender que ante lo que generalmente se establece como 18 millones de personas que cobran plata del Estado, existen en la actualidad cerca de 9 millones que son por planes sociales, mientras que el otro 50% lo son por Asignación Universal por Hijo y Asignaciones Familiares. En retrospectiva, en 1983, Alfonsín entregaba cerca de 500.000 cajas PAN, mientras que, en diciembre de 2015, los planes sociales eran cerca de 8 millones, y hoy ese número se incrementó a 9 millones. Quiere decir que todo el crecimiento de esos primeros años hasta 2009 no fue a las arcas del Estado sino que fue dilapidado con despilfarros o trasfondos más oscuros que la Justicia debe dilucidar.

Reservas: Si bien las reservas hoy son cercanas a los U$S 50.000 millones y en diciembre de 2015 eran de U$S 30.000 aproximadamente, ese crecimiento de cerca del 70% tiene un correlato con el endeudamiento que se sometió a la Nación entre 2016 y lo que va de 201,7 cercano a los U$S 50.000 millones, de los cuales solo se encuentran permitidos, mediante autorización del Congreso Nacional –de acuerdo con lo establecido por la CN– casi U$S 16.000 millones para hacer frente a los pagos a los juicios de los acreedores externos/holdouts.

Ante estos datos, que hoy ya son inobjetables por ser oficiales en su mayoría, la economía de nuestro país no tendría muchos atisbos de mejoras en el corto plazo a octubre ni tampoco en el año próximo.

 

(*) Fabián Medina es Economista, docente universitario FCE-UBA, titular del Estudio CFI y disertante

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