Corrupción policial

Corrupción policial


Sr. Ministro de Justicia y Seguridad de CABA  Martín Ocampo

De mi mayor consideración:

Mi nombre es Jorge O. Rodríguez y si bien soy economista graduado en la UBA, hace unos 20 años me dedico a realizar Análisis de Narcotráfico y de Corrupción Policial. Trabajé casi todo la gestión de Nilda Garré como Ministra de Seguridad como asesor, y luego durante un año y medio en la Legislatura de la Ciudad, también en ambas temáticas. Escribí el libro Laboratorios de Cocaína en la Ciudad de Bs. As., publicado por la Legislatura como Documento Oficial, en una forma por demás lamentable.

Realicé una segunda edición del libro corrigiendo errores y horrores. La misma puede leerse y bajarse en forma gratuita en  jorrodblog.wordpress.com. En el mismo, no solo resumí distintos análisis referentes a nuestro país, sino también cuestiones atinentes a Perú y Brasil. Por cuestiones de espacio, no me resultó posible incluir también distintas temáticas sobre Colombia, México y Bolivia. De esta manera en mi blog, empecé a plantear a partir en esos seis países –incluyendo el nuestro-  la formación de Narco Estados en América Latina y la Gran Mentira de la Guerra contra las Drogas.

Creo sinceramente sr. Ministro que su gestión, constituye una suma de errores y desaciertos alarmantes y que  nos muestra que no existe la más mínima Política de Seguridad. Todo se trata de medidas incoherentes, voluntaristas y anti científicas, que solo permiten el incremento constante y acelerado de la inseguridad, del narcotráfico, de los delitos complejos y hasta de los más simples. Mi intención no es faltarle a Ud. el respeto en lo más mínimo, se que durante años trabajo como Fiscal, pero considero que está rodeado de inútiles y/o pícaros en todos los  niveles. En un par de reuniones a las que lamentablemente concurrí a la comisaría 34º, sus colaboradores no sabían el significado de 7.62, 11.25 y mucho menos RPG, no tenían la menor idea de lo que significa una operación de saturación y mucho menos la diferencia entre un comandante táctico y uno estratégico. Cuando intenté explicarles que casi todos los moto chorros viven en el Barrio Illia –especificándoles las calles Giacchino, Janer y De Vedia- que yo escribí esta data en un informe del 2011, y que todos los cacos llevan gorras con visera para que nadie detuviera su marcha, parecía que les hablaba en chino básico.

Conforme lo precedente quiero detallarle una serie de cuestiones relevantes, con la muy poca  esperanza de que se vayan a realizar cambios ni políticas serias y científicas de seguridad, pero sí para dejar documentado debidamente los hechos relatados. Con su experiencia en cuestiones de derecho penal, no creo que deba extenderme en el significado de “documentar los hechos”:

-Las 54 comisarías continúan constituyendo cajas recaudatorias salvajes, que operan con una metodología uniforme como si existiera ad hoc un Manual de Procedimientos de Delitos Policiales. A pesar de sus dichos sr. Ministro, en todas siguen existiendo brigadas muchas veces travestidas de brigadas judiciales, cuando en la realidad son brigadas recaudatorias. Siguen estando integradas en general por vulgares ladrones, mayoritariamente adictos a la cocaína y alcohólicos. Con un sencillo análisis muestral de algunos de los mismos, podría observarse que los gastos de sus tarjetas de crédito duplican o hasta triplican sus ingresos. Y ni que hablar si se les realizara sin previo aviso análisis de sangre y orina, más las rinoscopias de rigor.

-En mis Informes de 2015/6 a la Legislatura, describía y planteaba que casi ninguna de las 54 comisarías recaudaba delictivamente menos de 5 millones mensuales. Lamentablemente en la actualidad, esa cifra es mucho mayor y en algunos casos como las dos comisarías de Liniers, con sus miles de vendedores ambulantes y centenas de traficantes, lo recaudado mensualmente sin dudas por cada una, supera en mucho los 10 millones de pesos. Justamente en mis Informes de Delitos Policiales de las comisarías 8º y 16º, planteaba la existencia de más de 250 puntos de cohecho en cada una de las mismas. Esos cohechos no solo siguen existiendo, sino que se les han sumado muchos otros, los cuales pueden ser detectados fácilmente.

-En términos del punto precedente cabe mencionar, que en muchas cuevas de drogas no solo se les “corta boleto” –coimas policiales- por hacer la vista gorda, sino que además se les venden “quintas” –venta de protección a comerciantes- por ponerles policías cerca de los QTH para proteger sus ventas. En la cueva de Urquiza 178 de jurisdicción 8º, puede observarse casi las 24 hs personal policial en la esquina de Alsina y también en la de H. Yrigoyen. En Santiago del Estero 1450 hotel Santa Cruz, pueden verse también policías en las esquinas de Pavón y de Constitución (ambas cuevas conforme lo denunciado a la Oficina de Trata sin ningún resultado, suelen tener niñitas atadas a las camas con cadenas y drogadas, a la espera de ser vendidas a redes de trata). A la vuelta de este QTH se puede ver el “hotel” Faraón de la calle Pavón 1115 con un par de policías protegiendo las ventas de cocaína y paco realizada por las transexuales peruanas. Una cuestión similar ocurre en el “hotel” de tres pisos de Salta 1595. El “peaje” diario que abonan las transexuales para realizar sus ventas a distintas dotaciones de patrulleros, es de una dosis de cocaína o de cien pesos, en ese orden, conforme mis fuentes policiales y transexuales por demás confiables.

-Los delincuentes que integran las distintas brigadas, suelen realizar sus cobros en los distintos QTH los días viernes y lunes en horarios de la tarde o la noche. Si bien en los “cortes de boleto”, tienen una importancia relevante las infracciones a la Ley 23737 de estupefacientes, se les cobra además a los “hoteles” donde viven los narcos, a delincuentes de toda especie –paga más un pirata del asfalto que una mechera obviamente-, a vendedores ambulantes, negocios irregulares, remiserías y decenas de etcéteras.

-La comisaría 38º fue y sigue siendo una fábrica de detenciones ilegales, con un aporte adicional de la treintena de bares prostíbulos que rodean la casa familiar del sr. Bergoglio, quien nunca quiso darse por enterado de la presencia de estos lupanares, a pesar del detalle y fotos de los mismos que le hice llegar por medio de su ex amanuense que oficiaba como Legislador. Las decenas de transexuales peruanas que vendían por la calle Yerbal, fueron “transferidas” a jurisdicción de la 42º por la calle Ramón Falcón, y en menor medida también a la comisaría 50º, debido a las marchas y protestas de los vecinos de la 38º. Con dicha transferencia, no se afectó en ninguna medida la caja global policial.

-Las ventas de “quintas” a comerciantes siguen gozando de muy buena salud, destacándose los restoranes, bares y supermercados, entre otros comercios. Esto Ud. lo puede observar muy claramente, en los distintos restoranes y fondas del barrio de Boedo jurisdicción 34º o 10º, de forma tal que cuando cierra en negocio, el personal policial se esfuma en el aire. Lo de los supermercados va tomando el carácter de escándalo, ya que en casi todos los barrios puede observarse un policía a metros de los mismos, tal como ocurría en el 2010. En mi barrio se destaca el supermercado Día de Av. Fernández De La Cruz 1050 y en caso de que alguno de sus subordinados haga una recorrida, puede observar la “quinta” de Cruz y Mom que protege a la inmobiliaria de la esquina, realizada desde la vereda de enfrente, con un policía en soledad a 200 metros de la villa 1.11.14, y a 800 metros de los 15 Laboratorios Peruanos de Cocaína del Cártel Estrada González. Para decirlo en criollo, el policía “está regalado” en un lugar como este y en completa soledad.

-En mi barrio operan además supuestamente tres fuerzas: comisaría 34º, Comuna 4 y Gendarmería. Resulta más que claro que la existencia de tres mandos en un territorio, garantizan que los delitos también van a seguir gozando de buena salud. No debería extenderme en explicarle a Ud. la importancia de contar con un mando unificado, supongo.

-Los delincuentes de la brigada 34º siguen yendo a “cortar boleto” a los narcos y ladrones del Barrio Charrúa, a las manzanas 1, 2 y 3 de la 1.11.14 –su coto privado de “caza”-  a los vendedores ambulantes de Sáenz y a la Feria de los Pájaros de los días domingo, especialmente a quienes venden en puestos ubicados en las veredas, por cuanto el interior se supone que es jurisdicción 32º, pero las veredas son “propiedad” de la 34º.

-La mayoría de las dotaciones de los móviles de todas las comisarías, tiene como objetivo principal la recaudación delictiva policial. En el video de hace varios días que le adjunto, Ud. podrá observar a dos delincuentes travestidos de policías de la 8º, golpeando a una transexual ecuatoriana apodada Raysa, empujándola dentro del patrullero sin colocarle las esposas, y sin que los efectivos llevaran el gafete con su apellido ni los chalecos antibalas. Hasta donde mencionan mis fuentes policiales, todo esto ocurrió debido a que Raysa se negó a pagarles peaje y ambos efectivos además de las irregularidades mencionadas, habrían actuado bajo los efectos del clorhidrato de cocaína (móvil 2383 asignado a esa comisaría).

-Contrariamente a tantos poliladrón, debo mencionar que existen en Policía de la Ciudad miles de policías honestos quienes se juegan sus vidas cotidianamente en las calles, y deben convivir con sus jefes corruptos y/o incompetentes, para los cuales no significan más que un número. La muestra más salvaje de esta contradicción, la constituye el hecho de que mientras estaban siendo velados los dos efectivos atropellados por un camión en las Av. Sáenz y Rabanal, los jefes estaban disfrutando de un asado en la Comuna 4º (sábado 10 del presente). Los comisionados Bonomi y Tejido deberían explicar esta cuestión, entre otras ciento de temáticas. La preocupación de los jefes por el personal policial, se puede graficar también de esta forma: al velatorio del Oficial Rivera fue el jefe Tejido, en tanto al del Oficial Aquino no concurrió el mismo ni el jefe Bonomi. Y como se desató una gran indignación de todo el personal de Comuna 4, estos sujetos no tuvieron mejor idea como ejercicio de autoridad, de cancelarles los minutos de descanso de sus servicios, reiterándoles la estupidez de que “un policía puede morir por su trabajo”.

-Ud. Ministro debería reemplazar esos jefes en forma inmediata, en un intento de frenar futuros conflictos. Pero objetivamente existe un gran problema: seguramente los que los reemplacen sean de la misma catadura moral, ya que los mandos superiores de la Policía de la Ciudad provienen de la Federal. Y el problema es que todos esos oficiales, mamaron en la escuela y muchos en sus hogares, el concepto aberrante de que por los bajos sueldos se justificaba coimear y hasta robar; y aquí aparece la naturaleza del escorpión ya que no pueden dejar de picar: ya los sueldos no son bajos pero estos especímenes siguen coimeando y robando a cuatro manos y además, consideran que los policías de rangos más bajos y los vecinos, somos realmente ciudadanos de segunda mientras ellos se sienten de primera, en el colmo de sus delirios.

-Las aberraciones de las jefaturas de comisarías y comunas, pueden graficarse además con dos cuestiones. En primer término el accionar de móviles que “pintan la zona”, es decir que se la pasan dando vueltas y vueltas marcadas en un gps, cuestión que no solo sirve para la venta de humo a los vecinos, sino también para coimear a los comerciantes, con el verso de que “cada cinco minutos te hago pasar un patrullero”. El efectivo que maneja el mismo, recibe además la orden aberrante de no bajarse por ninguna cuestión y de no concurrir en apoyo de un compañero ante una modulación por el HT (equipo de comunicaciones). El personal que cubre las distintas paradas o QTH no debe moverse más de 100 metros por ningún motivo. Se mide la productividad, de forma tal que en el 85% del tiempo no debe cruzar “la frontera” definida (esto se realiza desde los teléfonos celulares que les fueron provistos). Los jefes le ordenan a la tropa, no realizar procedimientos las dos últimas horas de cada servicio, “sino después nos clavamos seis horas más”, suelen aclarar estos iluminados. En general quienes se niegan o obedecer órdenes aberrantes o irregulares o realizan planteos a los superiores, terminan siendo sancionados con una suerte de medidas ejemplificadoras. Esta cuestión  lleva al personal policial a no realizar procedimientos, para evitar las sanciones que la política de terror de los jefes les imponen.

-Esta es una de las pocas grandes ciudades del mundo occidental, en la cual se puede ver un policía solo en un QTH. Ni en Lima, ni México DF, ni Ciudad Juárez, ni Bogotá o Medellín, ni en Río de Janeiro o Sao Paolo, ocurre tal aberración y siempre pueden verse binomios o hasta trinomios parados en un lugar o caminando sus calles. Por otra parte los efectivos de Policía de la Ciudad fueron educados para trabajar en binomios. Otra vez el tema de lo poco que se valora la vida del policía, para ser aún más gráfico aún, en Lima, Bogotá, Río de Janeiro, Ciudad Juárez o el DF de México, las dotaciones llevan en los patrulleros AK 47 o M 16. Ud. podrá ver en películas o series, que éste junto al AR 15 es el fusil preferido por las fuerzas y los civiles de USA.

-Convengamos que no todo el desmadre que nos toca vivir, se puede achacar a la corrupción policial. Conforme muchos especialistas, cada delito constituye un negocio policial-judicial-ministerio público-La Política. Vale considerar en este sentido, que existen decenas de transexuales peruanas traficantes, que registran más de 40 detenciones con sustancias estupefacientes y siguen vendiendo esperando sus juicios orales, algunos de los cuales ya tienen 5 años sin realizarse. Los próceres de Comodo Py son simplemente encantadores: muchas de las “niñas” son autorizadas a realizar viajes a Perú a visitar a su madre enferma, a su padre moribundo o al canario que tiene fiebre. Es decir que sus graciosas señorías, no deben haber leído los artículos del Código Procesal Penal, en los que se plantea no liberar al procesado cuando puede entorpecer el desarrollo de las investigaciones o se corre el riesgo de fuga. En este sentido, existe gente muy bien informada, que afirma que la liberación de tales traficantes, tiene como objetivo el bien supremo, es decir no afectar las cajas recaudatorias.

-Debo mencionar además, que todos los Objetivos referidos en la presente, como los modus operandi y demás cuestiones, han sido denunciados oportunamente en la Justicia y en mis dos ámbitos de labor mencionados al principio de estas líneas. Detallo esta cuestión, con la esperanza de que a ningún iluminado en derecho penal se le ocurra denunciarme sin sentido. Por otra parte, todo el ítem precedente me sirve para plantear nuevamente las etapas de la formación gradual de un narco estado. A simple vista esta cuestión, podría parecer exceder su ámbito de acción, lo cual sería un concepto por demás erróneo: todo lo que Ud. haga o deje de hacer, va a repercutir directa o indirectamente en esa formación o contrariamente a operar para el freno del desarrollo de ese narco estado. Por ende está demás que le diga con mi mayor respeto, que todo su accionar sr. Ministro, puede tener eventuales y serios costos políticos y también penales. Atte.

Dr. Jorge O. Rodríguez

Lic. en Economía (UBA)

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