Impactante: la mirada de un “fotógrafo amateur” sobre la Ciudad

Impactante: la mirada de un “fotógrafo amateur” sobre la Ciudad

Leandro Grovas, dueño de una de las cuentas más populares en Instagram, dialogó con NU y habló sobre su experiencia en las calles porteñas.

La cuenta @arq.ba posee más de 42 mil seguidores.

Uno de los propósitos que tienen nuestros abuelos es insertarnos en el mundo de sus aprendizajes y brindarnos su legado. Este fue el caso del arquitecto y “fotógrafo amateur” Leandro Grovas, dueño de una de las cuentas más conocidas de Instagram, con más de 42 mil seguidores, en la que retrata los distintos paisajes de la Ciudad.

En diálogo con Noticias Urbanas, Grovas afirmó que siempre estuvo en contacto con la fotografía y que además “estaba acostumbrado por la carrera universitaria”. “No bien se lanzó Instagram para Android lo instalé y me puse a sacar fotos con el celular en Buenos Aires”, explicó. En la misma línea, aseguró que el propósito era salir de lo habitual y no subir fotos personales, sino que desde un principio “el objetivo fue exhibir fotos de la arquitectura de la Ciudad. Nadie comparte fotos de Buenos Aires, y yo soy fanático”.

“Me acuerdo de que en una clase de primer año de mi carrera, un profesor nos dijo: ‘Caminen mirando para arriba, porque Buenos Aires se disfruta desde arriba'”, evocó el arquitecto, y añadió: “Desde ese momento, comencé a hacerlo y redescubrí una ciudad que veía todos los días, pero que nunca me paraba a apreciarla”.

El secreto siempre está en el valor agregado, en la creatividad y en la pasión que uno le adjudique a lo que hace. Grovas explicó: “Con el tiempo comencé a incorporar datos sobre los edificios que retrataba, a modo de investigación de cada uno, y así armaba un catálogo”. A su vez, contó a Noticias Urbanas que, de esa manera, conoció a muchos arquitectos, fue explorando y encontrando edificios de ellos mismos, recorrió barrios y supo percatarse de los estilos que predominaban. “Se ve que a la gente le gustó, porque la cuenta se hizo increíblemente popular en muy poco tiempo.

Pese a que en su comienzo como usuario de la red social solamente “tenía 40 seguidores” y se la pasaba preguntándose “¿para qué hago esto?”, hoy en día más de 42 mil personas esperan una nueva actualización de su cuenta para ver con qué foto se toparán. Además, el egresado de la Universidad de Buenos Aires detalló que luego de probar y captar las imágenes por celular, se compró una cámara que podía controlar mejor. “Empecé a ver tutoriales en YouTube y me metí de lleno. Ahora, gran parte de mi tiempo se lo dedico a tratar de perfeccionarme. Cuando saco la foto de manera manual, la siento mucho más propia que con el teléfono móvil”, manifestó Grovas.

Cúpulas, cruces de avenidas y la peatonal Florida son algunas de las postales elegidas por el “fotógrafo amateur”, como se define él. “Quiero que se muestre el funcionamiento de la Ciudad, cómo pega la luz a cierta hora en la calle y también capturar momentos de la vida urbana”, remarcó como otros de sus fines.

Sin embargo, este tipo de artistas no tienen todo servido en bandeja. Hay muchos momentos por los cuales tienen que lidiar con fuerzas mayores: “Una vez, tratando de sacar en la fachada de una sinagoga, vino un policía y me borró las fotos. Asimismo, me echaron de edificios, pero nunca me pasó nada grave porque siempre voy con buena onda, sabiendo que puede llegar a pasarme que me hagan abandonar el lugar”, relató a NU.

“Una de las cosas que más me marcaron en todo mi camino fue haber entrado en lugares que en mi vida creí. Me genera una gran satisfacción porque además me permite conocer nuevos sitios y tener otros puntos de vista”, recordó.

Hoy en día, la cuenta de Instagram @arq.ba es una de las más populares dentro del mundo de las redes sociales. Y si bien el arquitecto no esperaba este resultado, aseguró que “el hecho de la mirada del lado de un arquitecto suma muchísimo. Genero otro aprecio por la Ciudad y el tema de la información de los edificios y estilo, por más sintética que sea, se halaga mucho”.

“Incluso, muchos turistas me llegaron a preguntar si hacía tours o si los acompañaba a ver lugares”, rememoró el fotógrafo, y destacó: “Lo más shockeante fue una pareja de brasileños que me dijo: ‘Vinimos a Buenos Aires exclusivamente por tus fotos’. Eso fue muy significativo, haber publicitado la Ciudad y hacer que la gente veniera”.

Para Grovas, el mejor momento para sacar una foto es “la hora dorada, es decir, cuando se pone el sol”. En la misma sintonía, explicó que “es el horario indicado porque la luz cae horizontal y tiene calidez, lo cual provoca que las fotos salgan increíbles”. También apuntó que los días de lluvia son sus favoritos para salir y “empaparse” en busca de nuevas capturas.

En su práctica, indicó que a la hora de disparar el flash “la luz es fundamental, una buena composición y reglas básicas de la fotografía: tres ejes, encuadrar la foto. Con el plus de la gente, que le da un factor de vida y movilidad increíble”.

No obstante, Grovas recorre las calles porteñas en búsqueda de que una escena de la Ciudad acceda mediante su lente: “Camino mucho por día para buscar momentos. Cinco kilómetros por la mañana y otros cinco por la tarde”.

Un dato no menor en su carrera son las redes sociales, porque “son una herramienta de promoción impresionante y de trabajo para quien tenga ganas. Si bien tuve muchas propuestas que surgieron con la cuenta, no es lo mío”, dijo a Noticias Urbanas.

La idea del usuario de @arq.ba es reinventar constantemente la visión de las calles de Buenos Aires, con lo cual, adelantó que el próximo cambio en su práctica será el uso de drones, pequeños aparatos voladores no tripulados que pueden ser controlados en forma remota y, de esta manera, permiten tomar fotos desde alturas imprevistas.

Asimismo, cabe destacar que encontró su inspiración, además de en su abuelo, en Horacio Coppola, un cineasta y fotógrafo argentino que, en la misma línea que él, se encargaba de retratar el paisaje urbano porteño. “Tengo una forma de mirar la Ciudad que me gustaría contagiar. Para mí, la fotografía es la forma de compartir mi mirada”, definió el arquitecto, y recomendó a las personas a que “se paren y disfruten en vez de pasar por adelante y seguir hacia sus destinos”.

El Congreso de la Nación y el Otto Wulff, ubicado en el cruce de la avenida Belgrano y la calle Perú, son dos de las fachadas privilegiadas para él. “Somos la París del sur, como muchos dicen. Ambos resaltan de los demás y esa diferencia es la que más me llama la atención”, subrayó, y dijo que Florida, las cúpulas y la calle Diagonal Norte Roque Sáenz Peña, a la hora dorada, cuando está lleno de gente, son los lugares que más aprovecha para retratar. Y es que las cúpulas son las protagonistas principales de Grovas: “No tengo vértigo ni lo pienso a la hora de subirme. Solo me concentro en buscar la imagen. Como arquitecto, estoy acostumbrado”.

Entre sus fotos preferidas, señaló que en una ocasión se topó con un señor que vive en situación de calle en la Plaza del Congreso. “Lo vi dándole de comer a las palomas y tomé una fotografía que me encantó tanto la situación como la luz”, resalta cual paradoja de la vida.

Para concluir, Noticias Urbanas consultó al “amateur” qué sería de su vida sin la fotografía y este expresó: “Es tan parte de mi rutina que es difícil de decirlo. Hace cinco años que saco fotos todos los días de mi vida”. “No sabría cómo llenar ese espacio, es algo muy importante para mí. Es mi forma de expresarme y mostrar mi lado creativo”, finalizó.

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