“El Estado debe redistribuir equitativamente los recursos”

“El Estado debe redistribuir equitativamente los recursos”

Gabriel Fuks, defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad, habló en exclusiva con Noticias Urbanas.

Gabriel Fuks

Tras cumplir su mandato en la Legislatura porteña, desembarcó en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Mientras aprendía la dinámica del organismo, el dirigente se puso al frente del reclamo para frenar un nuevo aumento en las tarifas de subte.

“Es irracional exigirles a los trabajadores que se conformen con un tope de aumento del 15 por ciento cuando la previsión inflacionaria es casi el doble, y después resulta que los usuarios tienen que pagar un aumento de la tarifa que, solo en este caso, es del 66 por ciento”, afirma el exlegislador, quien considera que el servicio del subte debería estar en manos del Estado.

Además, en la entrevista con Noticias Urbanas cuestionó la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de avanzar con el proyecto para permitir que se vuelva a incinerar basura en la Ciudad.

–¿Por qué considera que no es razonable el aumento de la tarifa de subtes?

–En primer lugar, porque es irracional exigirles a los trabajadores del subte que se conformen con un tope de aumento del 15 por ciento cuando la previsión inflacionaria es casi el doble o mucho más alta, y después resulta que los usuarios tienen que pagar un aumento de la tarifa que, solo en este caso, es del 66 por ciento. En junio vamos a estar pagando 12,50 pesos. Además, si tomamos en cuenta desde que la Ciudad se hizo cargo del subte, el aumento es del 1.036 por ciento. También estamos en un momento en el que el subte está siendo puesto en oferta en una licitación internacional, por lo tanto, estas tarifas van a ser de referencia para quien participe de esa licitación.

–¿Está a favor de que se licite?

–Estoy en contra de esa licitación. El subte tiene todas las condiciones para ser gestionado estatalmente, tal como ocurre en muchas ciudades del mundo.

–¿Por qué considera que debe ser gestionado por el Estado?

–El Estado es el que pone todas las inversiones. Acá lo único que está en discusión es la conducción operativa. Y ya vivimos el ejemplo de empresas privadas de otros países que vienen a gestionar acá nuestras sociedades estatales. Pasó con Iberia en Aerolíneas Argentinas. Se habla de que la tarifa es barata, pero ¿barata en relación a qué? La Ciudad se ha quedado con una de las redes de subterráneos más chicas para una megalópolis como Buenos Aires, que supo tener la red más importante de Latinoamérica. Hoy cualquier ciudad de Latinoamérica, ni hablar de Nueva York, tiene más kilómetros que la Argentina. Cuando me dicen que la tarifa es más cara en Nueva York, yo pregunto cuántos kilómetros puedo viajar en subte en cada uno de esos lugares. Donde no hubo inversión es en la expansión de la red porque la principal inversión fue en transporte terrestre. –¿Hay que medir la tarifa según la expansión?

–Si la tarifa es cara o barata hay que medirlo según cuál fue la inversión y la expansión de la red. Además, hay lugares del mundo donde el subte tiende a ser gratuito. El problema del transporte no es un costo en sí mismo, sino que es una herramienta puesta al servicio de la circulación de todos los actores en la Ciudad.

–Para la Ciudad, la tarifa técnica sin subsidio estaría en 18 pesos.

–La tarifa técnica puede ser mil y la tarifa al usuario cero. No existe una diferencia. La tarifa al usuario es una ecuación que va más allá del gasto, la inversión y el promedio que se haga de la tarifa técnica. Esa es una mentira con la que nos quieren engatusar. El cálculo de la tarifa técnica sirve como referencia, pero no de la tarifa del usuario. En Alemania se está discutiendo que el servicio de subte sea gratuito.

–En caso de que el aumento se aplique, ¿deberían hacerlo de forma más gradual?

–Un aumento del 15 por ciento sería razonable por la inflación. Si hubiera algún problema con eso, no es una discusión sobre subsidio o no subsidio. Tal como fue formulado el acuerdo operativo con Metrovías, el Estado es el que sigue poniendo los principales recursos. Además, tiene puestos cuatro mil millones de pesos en el presupuesto de este año.

–¿No había que corregir la distorsión de los subsidios?

–Esas son campañas que se necesitan para decir que, en realidad, estamos pagando lo que ya estábamos pagando. No es cierto, porque los subsidios se construyen de forma simétrica.

–Pero había que reducir los subsidios.

–Esta es una discusión ficticia que ya vimos en la época de las privatizaciones, cuando las tarifas empezaron a tener un crecimiento no regulado, más allá del saneamiento o no que había que hacer de la gestión operativa por parte del Estado. Esa es otra discusión. El Estado es el que puede redistribuir equitativamente los recursos; nunca lo hace el mercado. Y lo que pasa con las empresas energéticas es que siempre son las ganadoras en todos los modelos.

–¿El Gobierno favorece a las energéticas?

–Claramente. La Ciudad no tiene mucha capacidad de incidir en eso, pero sí la tiene en el subte. Sigue los lineamientos de que el usuario sea el que pague los ajustes, de forma directa desde su propio bolsillo.

–¿Qué deficiencias ve en materia de seguridad? ¿No hubo avances con la gestión de Larreta?

–Algunas cosas han mejorado. Hay una readecuación comunal del rol de la policía y es posible que haya más presencia de efectivos en la calle, pero todavía hay muchos temas de la Ley de Seguridad que siguen sin cumplirse. Recién ahora estamos discutiendo con mayor certeza el uso de la fuerza que vimos en diciembre, en las protestas por la reforma previsional. Falta cumplir el tema de la seguridad en el deporte y muchas otras cosas.

–¿Qué avances percibe?

–Me parece bien la readecuación por comuna y que se haya separado el Cuerpo de Bomberos de la Policía. Estamos muy atrás en la discusión sobre qué pasó con los adicionales, grandes causales de situaciones anormales dentro de la fuerza. Algunas cosas las veo bien y otras mal.

–¿Cuál es su postura respecto de la intención de la Ciudad de volver a incinerar la basura?

–Primero, una gran preocupación por los trabajadores. La Ley de Basura Cero conlleva aparejados a seis mil trabajadores que fueron parte del proyecto. No sabemos si esta ley los incorpora o no. Su preocupación es muy grande y la compartimos. Son hijos de la crisis de 2001, que construyeron trabajo de una bolsa de basura. Esta nueva idea de incinerar quizá involucre materiales que eran separados por ellos.

 

En primer plano

  • Un lugar en la Ciudad. San Telmo.
  • Un restaurante. Cualquier bodegón.
  • Una comida. Pollo con estofado.
  • Un referente histórico. Lula da Silva.
  • Una frase. “Todo Estado es ético, en cuanto que una de sus funciones más importantes es la de elevar a la gran masa de población a un determinado nivel cultural y moral, nivel (o tipo) que corresponde a las necesidades de desarrollo de las fuerzas productivas y, por lo tanto, a los intereses de las clases dominantes”, de Antonio Gramsci.
  • Una película. Los duelistas, de Ridley Scott.
  • Un libro. Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal.

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