Cristina para la victoria ¿de Cambiemos?

Cristina para la victoria ¿de Cambiemos?

Bajo esa única hipótesis es que trabajan los estrategas electorales de la Casa Rosada.


Bajo esa única hipótesis es que trabajan los estrategas electorales de la Casa Rosada, que piensan que la postulación de la ex presidenta consagrará la división de la oposición, con la que Cambiemos se esperanza que será su posibilidad para obtener el segundo mandato presidencial.

La irrupción de Roberto Lavagna como referente de Alternativa Federal fue interpretada por la Casa Rosada como una buena noticia. Creen que contra él se impondrán con facilidad en octubre.

Hace unos días, el Presidente fue entrevistado por el periodista Luis Majul y sorprendió a todos con varias de sus definiciones. No sólo al asegurar que su padre Franco Macri, recientemente fallecido, era un delincuente que formaba del  sistema extorsivo del kirchnerismo. Tampoco se mostró respetuoso de la división de poderes al fomentar la destitución del juez federal Alejo Ramos Padilla, que investiga el espionaje del falso abogado Marcelo D’Alessio y que pone nerviosos tanto al Gobierno como a un sector de la Justicia, en especial al fiscal federal Guillermo Stornelli que insiste en recusar a su colega y no prestar declaración. Para colmo, la Corte Suprema también juega y decidió respaldar a Padilla. Que el Presidente le haya levantado el precio a Lavagna es parte una estrategia que se configura en los despachos de la Casa Rosada, con el guiño de Jaime Durán
Barba.

“Nosotros siempre consideramos muy importante que haya una alternativa en la oposición, diferente al kirchnerismo, con la que podamos tener ciertos acuerdos básicos. La irrupción de Lavagna dentro de Alternativa Federal nosotros la celebramos en términos estratégicos, pensando en la gobernabilidad de Mauricio en un segundo mandato. Es importante que esa fuerza tenga cierta relevancia”, aseguraron a Noticias Urbanas, con cierta muñeca política para responder, pero también reconociendo que “claramente la división de la oposición es un factor que nos beneficia”.

También aseguran que, al menos por ahora, no barajan un escenario electoral que no incluya a Cristina en una boleta. “No vemos que vaya a bajarse y tampoco que haya un escenario de unificación de toda la oposición detrás de un solo candidato.
Y si ocurriera algo así, bueno, tendríamos que revisar nuestra estrategia electoral”, admiten, mientras celebran el acercamiento de Alternativa Federal con un sector del socialismo.

Pese al interés de algunos opositores de sumar a un sector del radicalismo, Mauricio Macri confía en su alianza con los jerarcas del partido centenario. Con Córdoba como epicentro de esas tensiones, motivadas por los desacuerdos entre Ramón Mestre y Mario Negri, que finalmente competirán por fuera de Cambiemos, saben que a nivel nacional los radicales están conformes porque encabezan la mayoría de las listas del oficialismo.

“No hay ningún radical con poder que esté  planteando una ruptura”, repiten para despejar cualquier duda y poner en caja a aquellos que “alientan” esta idea dentro de la UCR pero que “no tienen ningún grado de territorialidad ni de representatividad”.

“El votante del radicalismo está en Cambiemos. Los votos históricos del radicalismo siguen bajo el paraguas de Mauricio”, consideran. En otro orden, la Casa Rosada intenta pegarse a los triunfos de los oficialismos provinciales, pese a tener candidatos propios, algunos más competitivos que otros.

Estiman que hay un buen porcentaje de los argentinos que ratificará la continuidad de esos gobiernos, y también la del  presidente de la Nación, en detrimento de los intereses del kirchnerismo  duro, como ocurrió después del triunfo de Omar
Gutiérrez en Neuquén.

“Una cosa es la gestión y otra es la campaña. Vamos a seguir trabajando muy cerca de los gobernadores y los intendentes”, dicen desde los despachos del Ministerio del Interior que comanda Rogelio Frigerio, uno de los armadores de Cambiemos a nivel nacional, de muy buena relación con la mayoría de los gobernadores.

El ministro, al igual que Emilio Monzó, tiene “vedado” trabajar en la Provincia de Buenos Aires, donde se intenta encontrar un fino equilibrio por la imagen negativa del primer mandatario sobre todo en el Conurbano, donde Cristina mantiene su base electoral, hoy también beneficiada por la investigación de Ramos Padilla porque “pone en duda la credibilidad de la Justicia”.

Desde la Casa de Gobierno entienden que el “quilombo judicial y mediático” le otorga la posibilidad de “sacar una ventaja” porque le quita credibilidad a las investigaciones de la corrupción del gobierno anterior. “Va a ser inevitable nacionalizar la Provincia. Veremos dónde mostramos más a Mauricio y donde más a Vidal. Tampoco podemos ocultar a Macri en el Conurbano. Nuestro objetivo es subir cinco  puntos”, calculan.

También están preocupados los “sin tierra”, los dirigentes del PRO que aspiran a conquistar municipios que hoy son  gobernadores por el peronismo y que tuvieron su encuentro el sábado pasado, al final sin la presencia del Presidente como estaba previsto, pero con María Eugenia Vidal como la principal oradora.

Es que los dirigentes saben que Macri está “clavado” en una imagen negativa que arrastra las intenciones en las principales secciones electorales de la Provincia. “Nos imaginamos que el candidato va a ser el cambio y que está representado por María Eugenia y que, como no hay mucho para decir en materia económica, vamos a volcarnos a los temas de seguridad. A
Macri en la Provincia lo imaginamos más desde los spots que recorriendo el territorio”, confesó uno de los candidatos en el distrito.

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