Bonelli: «Hay que prevenir el embarazo no intencional en los adolescentes»

Bonelli: «Hay que prevenir el embarazo no intencional en los adolescentes»

La Defensora del Pueblo Adjunta de la Ciudad, Bárbara Bonelli, agregó que según los datos nacen 258 niños por día de madres que son niñas o adolescentes.


“La maternidad en la adolescencia intensifica la posibilidad de que se interrumpa la escolaridad y refuerza el riesgo de la introducción precaria en el mercado laboral. También suele cristalizar la reproducción intergeneracional de la pobreza, además de impactar en la salud del adolescente”, señaló la Defensora Adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Bárbara Bonelli.

La Defensora reveló datos preocupantes, los cuales surgen del Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia 2017-2019 (Plan ENIA): una de cada cuatro mujeres que tuvo su primer hijo en la adolescencia, tendrá su segundo hijo  antes de cumplir los 19 años. A su vez, menciona que la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), reveló que cada día nacen  258  bebés de madres niñas o  adolescentes.  Bonelli enfatiza que todo embarazo adolescente que no ocurrió por decisión de una o ambos integrantes de la relación “es una clara manifestación de la vulneración de los derechos reproductivos de los adolescentes”.

En el mismo sentido, la Defensora detalló índices alarmantes como los proporcionados según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva realizada por el Ministerio de Salud en 2013 y que indica que el 4,2 por ciento de las jóvenes declaró haber sufrido algún tipo de coerción en su primera relación sexual y que, de acuerdo al estudio hecho por la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil para el primer decenio, el 34,4 por ciento no utilizó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual y el 47,7 actuó así por falta de información. Además, un 33,3 admite que no lo hizo porque “él no quería”.

Bonelli agregó que a los errores de información se “suma que la Educación Sexual Integral (ESI) no llega a todas las escuelas ni a todos los niñas, niños y jóvenes y por lo tanto no logra corregir la falta de información o la errónea y que ello sucede ya sea porque hay padres que se oponen a que sus hijos reciban ESI o porque las escuelas no cumplen con la obligación establecida en la ley”.

A su vez, desde que se decretó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) la situación se complicó más debido a que la educación recae fuertemente en los hogares y ello dificulta aún más que todos los niños y adolescentes puedan acceder a los contenidos de la ESI. En este momento se hace necesario priorizar los contenidos de la ESI que se relacionan con los vínculos, los afectos y las emociones, aquellos que postula la Ley 26.150 cuando crea el Programa de Educación Sexual Integral.

En la Ciudad de Buenos Aires, en el 2019 entre el 70% y el 80% de las niñas, niños y adolescentes que sufrieron abuso sexual, pudieron detectarlo a partir de sus clases de Educación Sexual Integral. Ello refleja que la ESI no solo brinda herramientas que les permite a los adolescentes detectar situaciones de abuso sino que también presenta a la institución educativa  como un espacio de confianza donde las y los estudiantes pueden manifestar las diferentes situaciones que atraviesan.

Bonelli resaltó que es necesario contribuir a la prevención del embarazo no intencional especialmente en los adolescentes brindándoles información para concientizar sobre las consecuencias de un embarazo no planificado y hablar con ellos sobre sexualidad desde una perspectiva psicosocial que incluya el placer, la exploración, el goce, el disfrute, incluso el ejercicio de los derechos.

Finalmente, la funcionaria informó que desde la Defensoría se ofrece información detallada y que disponen de talleres que pueden realizarse en las escuelas para que todos los/as jóvenes puedan llevar adelante una sexualidad libre y segura, sin riesgos de enfermedades y sin embarazos no deseados.

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