Sobre el video de Flor Peña

Por Leandro Zanoni / 02 de enero 2013

* Periodista, 35 años. Autor de eblog.com.ar

Leandro Zanoni

Hace ya varios años durante una conferencia de prensa, el CEO de Sun Microsystems, Scott McNealy, lanzó una frase polémica: “La privacidad en Internet no existe, así que superen eso y sigan adelante!”.

Todo contenido digital que puede ser subido a Internet será distribuido y reproducido infinitas veces. Quien desconoce esta máxima elemental de Internet no logrará impedir que algún material circule, aunque patalee mediatica y/o judicialmente. Desde una foto en Facebook, un video erótico, porno o íntimo hasta una canción, un texto inédito, el frente de tu casa en el Street View de Google, el padrón electoral con tu DNI, una base de datos con tu celular o dirección de mail, etc. Todo circula o podría circular sin rumbo por los mares de la Web.
Es que la lógica y los códigos de Internet son diferentes a los que imperaban en los medios de la era pre-digital y para vivir en esta época, hay que jugar bajo esas mismas lógicas si uno no quiere quedar tecleando en el aire.

¿Es injusto para la víctima? Sí, lo es. Todos somos o seremos víctimas de esta parte oscura e injusta de la Web. Pero no se trata de justicia, sino de lo que es. Internet es una aldea global caotica y, al menos por el momento, incontrolable.

Hoy se difundió un video porno protagonizado por Florencia Peña y su ex marido. La Web explotó. En Twitter el nombre de la actriz es Trending Topic (también el de su peronaje “Moni Argento”) y ella tuiteó desde su cuenta oficial: “Repudio absoluto a todos los q se hacen eco de un hecho delictivo como es el hackeo de un video intimo y privado. El derecho a la privacidad”

Más temprano, varios famosos defendieron en Twitter y en otros medios a Peña, pidiendo en resumen “que se respete la privacidad de Florencia”. Pero eso es imposible por diferentes motivos:
-el video ya está en la Web, circula y será visto por cualquiera que lo quiera ver. Los medios más grandes y serios podrán elegir no difundirlo, pero ya se sabe que la información circula igual aunque los medios la omitan. Hay ejemplos de sobra.
Además, ¿qué significa “respetar la privacidad” de Peña? ¿Elegir no ver el video? ¿Elegir no difundirlo? Cualquiera de ambas decisiones no servirán para que el video desaparezca magicamente de la web.

-Es un error creer que la gente común ve a los famosos como personas comunes. Por eso es imposible pretender querer aplicarle a un famoso las mismas lógicas de intimidad, privacidad, derechos, etc. que las que poseen las personas comunes y desconocidas. Sí en la justicia, porque para un juez somos (o en teoría deberíamos ser) todas las personas iguales ante la ley. Pero no frente a las audiencias porque para mi vecina, no es lo mismo Susana Giménez que yo. Pero la Web no es la justicia (por suerte).
La sociedad del espectáculo (la industria del show) genera eso: una isla de personas que, en diferentes momentos e intensidades, muestran su vida íntima. Lo hacen mostrando sus casas, sus parejas, sus fotos, contando alguna intimidad o usando sus cuerpos para producir y diseminar mensajes eróticos (tapas de revistas, publicidades de ropa interior, etc.).
Pero hay un escalón más en ese sentido que tiene que ver con que tampoco será respetada la intimidad del famoso que mantiene su círculo íntimo y su intimidad lejos de las cámaras y los medios. Supongamos que mañana se difunde un video erótico o escandaloso del Indio Solari o de Facundo Arana. Serán vistos con la misma curiosidad y morbosidad que cualquier otro video similar de otra persona que hace de su vida íntima un show.
Es decir, que el famoso, por su sola condición de serlo, no tendrá intimidad, haga lo que haga, y diga lo que diga. Lo quiera o no.

-Es llamativo que El Sensacional, el sitio que difundió el video antes que otros medios, pertenezca a los empresarios Sergio Spolsky y Matías Garfunkel, dueños de varios otros medios oficialistas. ¿La difusión del video fue un pase de factura para Peña por haberse ido a trabajar al Grupo Clarín? Por la tarde de ayer el sitio bajó el video y pidió disculpas.

-En la era actual de las redes sociales, ya no hace falta ni siquiera ser famoso para captar la atención. Me refiero a fama como consecuencia directa de la exposición que uno logra gracias a los medios tradicionales como radio, cine o TV. Hoy cualquier persona puede lograr grandes repercusiones gracias a tener miles de seguidores en Twitter o con un blog conocido cuya información influya en su audiencia y en las diferentes agendas mediáticas. Tampoco habrá “privacidad” para ellos.

-La práctica del porno amateur ancló fuerte en la Web hace ya por lo menos quince años. De hecho, es una de las categorías más visitadas de cualquier sitio porno. Filmarse o ser filmado por una filmadora, cámara de fotos, celular o web-cam es cada día más moneda corriente en la cultura Web y en las nuevas generaciones. Estos videos circulan de a varios miles por toda la Web.
Los videos y fotos porno/eróticos de “famosos” también, aunque hay muchos menos pero con el plus de que el morbo es mayor porque se trata de gente conocida. No es lo mismo espiar al vecino que a un desconocido. Y el sexo vende como ningún otro producto en el mundo. No es ninguna novedad.

-Los famosos ya deberían saber que desde Pamela Anderson y Paris Hilton hasta nuestras Silvina Luna, Chachi Telesco, Wanda Nara, Escudero, Rincón, Juanita Viale y una larga lista, la Web no va a pedirles autorización para diseminar como el agua sus gemidos y poses sexuales.
Mientras sigan filmándose o sacándose fotos en la intimidad, habrá más videos y fotos circulando más o menos clandestinamente por la web. Esto es así y, más allá de cualquier valoración moral, es una de las características de la Web actual, que tantos beneficios nos aporta.

La privacidad en Internet no existe. Hay que superar eso y seguir adelante!

 

 

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