PJ Bonaerense: CFK gana terreno

PJ Bonaerense: CFK gana terreno

Los intendentes acordaron llevar de dos a seis los apoderados del PJ y efectivizar esa decisión en un plenario del PJ provincial a realizarse el 29. La imagen de CFK, cada vez con más color a 2017.


El futuro del peronismo bonaerense es aún incierto, pero existen algunas señales que permiten deducir qué dirección tomará, al menos en relación de las elecciones del año próximo.

Lo primero que es necesario inquirir es adónde reside el poder, que, como es sabido, en el peronismo tiene que ver, indefectiblemente, con el manejo del territorio. Y esta potestad la poseen, por estos días, los intendentes. En sus manos está, en consecuencia, la lapicera que viene, que es la que escribirá la lista de los candidatos que enfrentarán en 2017 la crucial elección legislativa que definirá los próximos tres años de de la política argentina.

En este camino, los jefes comunales terminan de realizar otro avance para manejar la estructura del PJ provincial. Reunidos en la sede del PJ nacional de la calle Matheu, se decidió que habrá, de ahora en más, seis apoderados, que son los que definen la conformación de las listas y deben presentarlas luego ante la Justicia electoral. Habrá entonces un apoderado por la Primera Sección Electoral, otro por la Tercera y dos por el interior bonaerense, a los que habrá que sumar a los dos que ya estaban en funciones, que son Wado de Pedro y Jorge Landau.

En la mesa de acción política, se repartieron los cargos entre los sectores, de los que cada uno ubicó un delegado. Florencio Randazzo (¿Esmeralda?) designó uno y lo mismo hicieron los Fénix, La Cámpora y Julián Domínguez, que se eligió a si mismo como delegado, por el grupo El Establo.

Así, el kirchnerismo conservará a sus dos representantes y los intendentes designarán a los otros cuatro. Como el poder estará repartido, nadie podrá imponer a sus candidatos y la negociación será el único camino para avanzar, dado que se considera que nadie debe quedar afuera.

Éste último es el segundo elemento de la ecuación. La derrota del 25 de octubre último definió los límites del territorio. La diáspora fue casi total, ya que arrastró a todos, menos a los intendentes, que no pudieron hacer ninguna catarsis, ni mea culpa y menos aún, quedarse a ejercer el viejo deporte peronista de despotricar contra los “mariscales de la derrota”. Por el contrario, debieron ponerse a trabaja enseguida, porque en el mismo mes de diciembre debieron ir a La Plata a defender sus partidas dentro del Presupuesto provincial, que el oficialismo se disponía a vaciar.

La exitosa negociación, en la que debieron jugar unidos varios caudillos que siempre se miraron con desconfianza, fue el punto de partida para seguir construyendo dentro de una realidad adversa. Esta etapa culminó en la emblemática reunión realizada en Lobos el 25 de octubre último, en la que intendentes de todos los sectores -Fénix, Esmeralda, Patria y El Establo- acordaron mantenerse unidos para iniciar la reconstrucción interna que los devuelva al poder.

En la reunión del lunes se acordó también que con el fin de año -y eludiendo, con buen, tino el Día de los Inocentes- se reunirá el 29 de diciembre el Congreso provincial del PJ, que deberá aprobar los cambios introducidos en el tema de los apoderados, además de otros temas importantes. “Estamos seguros que a partir este Congreso de la Unidad, el año que viene Peronismo va a lograr un gran triunfo en las elecciones legislativas”, manifestó el casi expresidente del partido, Fernando Espinoza.

 

De la suma del poder a un descarnado pragmatismo.

La persistencia es un arma poderosa, que casi siempre tiene su premio.

crisSe podrá decir cualquier cosa de la exjefa de Estado, Cristina Fernández de Kirchner, pero lo cierto es que, más allá de las opiniones sobre ella, mantiene un nivel de reconocimiento muy alto, que no han mellado siquiera sus constantes problemas judiciales.

Esta reflexión viene a cuento porque en el encuentro en la sede de la calle Matheu su presencia -no física- fue constante. Algunos jefes territoriales peronistas, inclusive, destacaron que en sus municipios lidera casi todas las encuestas. También se sorprendieron de que haya ordenado a los jóvenes de La Cámpora, que ahora se alinean con el resto y abandonaron ciertas actitudes rayanas con la soberbia que caracterizaron en el pasado a sus dirigentes. Incluso, no dejaron de notar que en su último viaje a Brasil se llevó consigo a una comitiva integrada por los intendentes Verónica Magario (La Matanza) y Ariel Sujarchuk (Escobar) y a las diputadas Cristina Álvarez Rodríguez, Teresa García y Juliana Di Tullio y a ninguno de los camporistas.

Otro intendente peronista no dejó de subrayar que la presidenta ha abandonado ciertas actitudes distantes y, a medida que se acerca el momento de las definiciones, se vuelve cada vez más realista y más dispuesta a integrar un colectivo que no la ubica como jefa suprema, ni le cede todo el poder.

flHasta el propio Florencio Randazzo -del que todos decían que deseaba enfrentarla más que nada en el mundo- reveló que su inquina se enfoca especialmente en Daniel Scioli, a quien está dispuesto a enfrentar y no hacia Cristina, con quien descarta un enfrentamiento. No por nada, hace pocos días, conmemorando la fundación de Villa Palito, Máximo Kirchner definió al jefe de La Florería como un “compañero” y pidió que no lo insulten en los actos.

De todos modos, tanto amor tiene una explicación menos celeste y más terrenal. El peronismo es un partido que no brinda testimonio, sino que pelea por el poder. Y esto hace que todos sus referentes exhiban un religioso respeto por los candidatos que son capaces de conducirlos al triunfo. Por eso su persistencia en aceptarla.

Te puede interesar

Qué se dice del tema...